El buque investigación, contratado por la provincia al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), comenzó sus tareas el 1 de noviembre, navegando áreas estratégicas del Golfo San Matías para obtener muestras y datos biológicos que permitirán verificar la efectividad de las políticas de protección implementadas en los últimos años.
Además de la Subsecretaría de Pesca, el INIDEP y el Centro de Investigación del Mar y la Atmosfera (CIMA) participan activamente en esta investigación, aportando su conocimiento y experiencia en estudios pesqueros y biológicos. Esta cooperación interinstitucional busca asegurar una recolección de datos rigurosa que permita tomar decisiones basadas en evidencia científica.
Con el análisis de los resultados, se espera ajustar o fortalecer las políticas de manejo de merluza y promover la sustentabilidad de este recurso en el mediano y largo plazo. La información obtenida también permitirá evaluar la situación de otras especies importantes en el ecosistema del golfo, contribuyendo a una visión integral de la biodiversidad marina en la región.
Por su parte, el INIDEP dio a conocer la campaña denominada “Recuperación de instrumentos oceanográficos en la boca del Golfo San Matías” a bordo del Buque de Investigación Pesquera Oceanográfica (BIPO) Mar Argentino, pero no mencionó la campaña de merluza, tal lo informado por el gobierno de la provincia de Río Negro. El organismo dijo que esta incursión se enmarca dentro de la participación del INIDEP en el proyecto de investigación PICT 2018-2433 “Medición del flujo oceánico en la boca del Golfo San Matías”, cuyo investigador principal es el Dr. Martin Saraceno del CIMA-UBA-CONICET.
Con el Lic. Raúl Reta como jefe científico y la participación del Dr. Saraceno y equipo, el buque trabajará en la recuperación de instrumentos que han sido fondeados en septiembre de 2021 y no han podido ser capturados aún. La zona de trabajo está sujeta a altas corrientes de marea, por lo que el trabajo en el mar no será cuestión sencilla.
Se procurará levantar con granpines los instrumentos que se hallan sobre el fondo. Durante toda la trayectoria, el buque tomará datos de la capa de superficie (temperatura, salinidad, fluorometría, condiciones meteorológicas), como también realizará relevamientos del perfil de corrientes.