Por otra parte, la variación interanual se ubicó en 70,3% frente al 114,2% que arrojó el Índice de Precios al Consumidor (IPC) para similar período, mostrando así pérdidas -en términos reales- superiores al 30 puntos.
Por cortes, las principales alzas nominales en precios promedio durante mayo se dieron en el osobuco, con una suba de 6,6% respecto a abril; seguido por la carnaza común (5,1%) y la paleta (4,7%). Las menores subas, por su parte, correspondieron a la picada común (0,5%), cuadrada (0,.3%) y bola de lomo (0,1%).
Otras carnes
La carne de pollo, por su parte, registró una baja del 1,6% respecto al precio promedio de abril y una desaceleración muy importante respecto al 26,9% de abril pasado.
Más allá de esta reducción en su precio, la carne de pollo es la que mayor incremento interanual alcanzó al totalizar un avance del 132,8%, es decir que en términos reales es uno de los pocos productos cárnicos que le pudo ganar a la inflación.
La producción de pollos se vio severamente afectada por la gripe aviar que freno la oferta de producto.
Por su parte, el valor del pechito de cerdo se encareció un 5,9% en mayo respecto a abril y 90,2% en la comparación interanual. Aquí también, en términos reales, la carne de cersdo muestra que está perdiendo valor en las góndolas.
En cuanto a la variación de los precios en los diferentes puntos de venta, el informe del IPCVA detalla que la suba fue del 2,5% en las carnicerías, mientras que en los supermercados se observó un incremento del 0,6%.
Con respecto a las diferentes categorías, la carne de novillito mostró un incremento en sus precios del 1,8%, la de novillo 3,3%, la de vaquillona y ternera cerca del 2%, detalló el estudio.
Si se comparan los precios de las diferentes carnes, en los primeros cuatro meses del año la vacuna tuvo un precio relativo significativamente inferior (-21.7%) al registrado un año atrás frente a la carne aviar, ya que en 2022 se podían adquirir 3,73 kilogramos de pollo fresco entero con un kilogramo de asado y en el último mes la capacidad de compra se redujo a 2,93 kilogramos.
Además, frente al pechito de cerdo, el asado mostró un precio relativo inferior del -6% al registrado un año atrás, y el poder de compra de la carne vacuna se modificó de 1,51 a 1,42 kilogramos de carne de cerdo en el mismo período de tiempo.