Según CANICA, los cierres son el resultado de un aumento sostenido de los costos de producción y una caída constante en el valor de los subproductos, que antes eran una fuente clave de rentabilidad para las empresas. "En los primeros nueve meses del presente año, el resultado fue negativo en seis, incluyendo agosto y septiembre", precisaron desde la cámara.
Esta situación refleja un desafío estructural para la industria: mantener la rentabilidad mientras se sostienen los empleos y se garantiza la continuidad del abastecimiento de carne en la provincia y en el país.
Impacto en el empleo local
Muchas de estas plantas no solo cumplen un papel económico, sino también social. Representan fuentes de trabajo esenciales para los pueblos donde operan y su cierre tiene un efecto directo en la economía de las localidades. La situación es especialmente crítica en zonas alejadas del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde estas empresas son uno de los principales empleadores. "Las plantas no pueden subsidiar el sistema", advirtió CANICA, señalando que la falta de ajustes en los costos operativos ha sido determinante para los cierres recientes.
A diferencia de otras provincias, Buenos Aires históricamente no cobraba un servicio de faena, especialmente en establecimientos cercanos al AMBA. Sin embargo, esta situación se volvió insostenible. Para equilibrar la industria, se anunció la implementación de un valor de servicio que, según la cámara, no impactará significativamente en el precio final de la carne.
ganadería frigorífico faena
Los grandes frigoríficos todavía tienen espaldas y respuestas comerciales a las subas de costos que está registrando la actividad.
El servicio representará apenas 1,4% del valor mayorista de la carne y 0,7% del precio que paga el consumidor por kilo, buscando equiparar las condiciones con las de otras provincias y garantizar la continuidad de los establecimientos restantes.
Riesgo de más cierres y desafíos para la industria
Expertos advierten que, si no se adoptan medidas concretas, podrían producirse más cierres en los próximos meses, afectando tanto a los trabajadores como a toda la cadena de producción cárnica. La combinación de salarios, costos de insumos y la baja de los subproductos ha dejado a muchas empresas operando por debajo de su rentabilidad.
La implementación del servicio de faena se perfila como una solución parcial, pero el sector necesita acciones coordinadas entre el ámbito privado y el público para garantizar la sostenibilidad a largo plazo.
El cierre de Anselmo y Viñuelas marca un precedente preocupante. La industria cárnica en Buenos Aires enfrenta desafíos complejos: mantener empleos, garantizar el abastecimiento y equilibrar costos operativos. La situación actual pone en evidencia la urgencia de medidas sostenibles que eviten que más localidades pierdan sus fuentes de trabajo y que los argentinos enfrenten problemas en el abastecimiento de carne.
La industria cárnica sigue siendo vital para la provincia y el país. La pregunta ahora es: ¿Qué medidas concretas se tomarán para sostenerla?
Fuente: CAINCA con aportes de Redacción +P.