El subsecretario de Ganadería Ovina y Caprina, Diversificación y Arraigo, Juan Carlos Escobar, explicó que el proyecto demanda que la faena se haga en lugares habilitados, “y que el fraccionado y el trozado sean en una planta habilitada”.
“El eslabón débil que teníamos era el Ciclo 2”, reconoció Escobar, pero al incorporarse al proyecto el frigorífico JJ Gómez, “la planta de Ingeniero Jacobacci tiene todas las condiciones para poder realizar la faena y el Ciclo 2 y poder trasladar la carne con habilitación a toda la provincia”.
Son los municipios, por un convenio con el Ministerio de Educación, los que compran los insumos para los comedores, entre ellos la carne. A esta altura del año, algunos han cerrado convenios con proveedores hasta fin de año.
Se abre ahora la posibilidad de que los productores se sumen al negocio el año próximo, lo cual “implica un gran desafío de organización, implica una logística, y tener animales suficientes”, remarcó Curihual, quien reivindicó el rol del INTA, al advertir que “si nosotros llegamos hasta acá, si tenemos calidad, es por el apoyo del INTA, porque para un pequeño productor es muy difícil pagar un veterinario, por ejemplo”.
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Trabajadores del frigorífico y productores, unidos para llegar con mejores precios al mercado.
Consultada sobre la escala de los establecimientos, comentó que “hay de todo tipo, porque tenés crianceros de 50, de 100, de 500 y algunos de 1.000 animales”. La meta ahora es garantizar “regularidad” a partir del año próximo, porque cada 15 días hay que abastecer a las escuelas. La esperanza está puesta en la capacidad de organización de la Red de Pequeños Productores, para llevar el registro de animales disponibles y para colaborar en la gestión comercial y los trámites administrativos para concretar la comercialización.
Lo cierto es que poder tener en sus manos el producto envasado al vacío no solo les va a permitir probar mecanismos de comercialización directa, lo que incluye al sector gastronómico, de gran desarrollo en Bariloche. “Nosotros sabemos que la carne ovina y caprina es bastante estacional, pero estamos trabajando en otros proyectos, como fortalecer los engordes y todo lo que tenga que ver con darle una continuidad en el año al abastecimiento”, comentó Escobar.
La semana pasada se realizó la primera entrega. Se trató de una partida de 15 animales, que salieron del engorde de la Cooperativa Calibui y fueron vendidos en Ñorquinco, donde la municipalidad tomó la iniciativa de acompañar a sus propios productores para garantizar que la carne de su zona llegue a la mesa de los estudiantes.
En los próximos días se espera repetir la experiencia en la Comisión de Fomento de El Manso y también existe la posibilidad de llegar hasta El Bolsón.
Fuente: redacción +P.