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“Se mira que el vellón sea lo más parejo posible". Foto: gentileza
Y siguen: “Se miran los cachos, las pezuñas, las pestañas, el tamaño; que sea un animal parejo para la edad, que tenga una buena dentadura que le permitirá alimentarse bien y nutrirse”.
La apuesta
Oscar Mardones, miembro fundador de la Simple Asociación de Criadores de Cabra Angora (SACCRA) amplia información, mientras el jurado sigue revisando ejemplares. “Con SACCRA se nos ocurrió patentar la marca ‘Angora’. Tenemos que hacerla una marca que se identifique con Neuquén”.
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Sabrina con los premiados de Zapala. Foto: gentileza.
La asociación es la única que certifica que una cabra es Angora, y recorrió un largo camino para fijar esas pautas. Por eso mismo no sorprende que Mardones repase todo lo que se ha logrado con este animal, la fibra reconocida a nivel mundial, los clientes del país y el exterior que la buscan, los desfiles en el Congreso de la Nación y las prendas que viajaron fuera de Argentina a las mejores pasarelas del mundo.
Llegamos a Sabrina
Sumida en este camino, está la familia Carrasco. Sabrina Carrasco vive junto a sus padres y su pequeña hija en el paraje Bajo La Guanaca, ubicado a 10 kilómetros de Zapala, en dirección hacia Ramón Castro. En la feria logró tres distinciones con sus cabras: el premio a la Campeona de dos dientes, la Gran Campeona y la Mejor Angora de toda la Feria.
No es la primera vez que sus cabras obtienen galardones, y es producto de un minucioso trabajo que lleva adelante la familia desde muy temprano. Cuando le pregunto qué siente con este nuevo reconocimiento me cuenta: “Se siente orgullo porque es el trabajo de mi viejo y de toda la familia”.
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"La Angora me fascina", dice Sabrina. Foto: gentileza.
Su papá Mario, lleva casi 20 años en la actividad. Una actividad de la que “sacas muchos frutos, muchos proyectos”, asegura Sabrina en diálogo con +P. La familia, cuenta además con veranada en la zona de Kilka, y como todos, también ha sufrido las secuelas de la sequía, pero les ha hecho frente a sus quehaceres diarios, que como ella cuenta “inician a las 6 de la mañana”.
Si bien es muy joven, no se ha visto tentada como la mayoría de sus pares a irse a la ciudad. “A mí me encanta el campo, yo lo apoyo en todo a mi papá”, dice emocionada; y cuando busco profundizar en qué es lo que le gusta de todo el entorno, contesta muy firme: “Lo que es chivo, la Angora me fascina, mientras se pueda voy a seguir con esa producción”.