En este contexto, desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) levantaron una bandera de alerta. Ayer, el organismo recordó la vigencia de la emergencia sanitaria por EE y enfatizó la importancia de notificar de inmediato cualquier sospecha ante signos clínicos compatibles con la enfermedad.
La llamada de atención no es azarosa. En septiembre último, se registró un leve aumento en las denuncias relacionadas con cuadros neurológicos en equinos. Sin embargo, desde el Senasa informaron que fueron atendidas y no resultaron en casos de encefalomielitis equina ni de otras enfermedades virales.
Sin embargo, alertaron que “es de suma importancia destacar el rol de la vigilancia pasiva en este contexto, a través de la cual el Senasa obtiene información de personas, organizaciones e instituciones que, en contacto con équidos, pueden identificar síntomas compatibles con EE y notificar al organismo”.
El último caso confirmado fue el día 13 de mayo de este año en Rawson (Chubut). “El cierre de foco fue el 29/05/2024 y actualmente no hay nuevas notificaciones. Por lo tanto, tenemos 4 meses de no ocurrencia por lo menos de manera oficial de casos”, explicó Chiricosta.
Para fortalecer este sistema de vigilancia, en los últimos años se ampliaron las herramientas de notificación para los usuarios. Así, además de la denuncia personal o telefónica a la oficina local, se incluyeron opciones como la comunicación a través de WhatsApp y formularios en su sitio web oficial.
Desde el organismo explicaron que la sintomatología va desde la fiebre, anorexia y depresión. Encefalitis, movimientos musculares involuntarios, disminución de la visión, deambular sin rumbo, presión de la cabeza contra objetos, marcha en círculos, incapacidad para tragar, ataxia, paresia, parálisis, convulsiones, períodos de excitación, prurito intenso, movimiento de pedaleo, diarrea o constipación.