"El objetivo es facilitar la gestión de las poblaciones de lobos en los países de la UE, promoviendo la coexistencia y minimizando el impacto socioeconómico de su creciente presencia", explicó el Consejo.
Este cambio alinea la legislación de la UE con la modificación del Convenio de Berna, solicitada por la UE en septiembre, que trasladó el estatus de protección del lobo del Anexo II al Anexo III. En el Anexo II, está prohibida la captura o muerte intencional (incluida la caza), así como la destrucción de sus hábitats de reproducción o descanso, y el comercio o tenencia de estos animales. En el Anexo III, estas prácticas pueden permitirse siempre que no se ponga en peligro la conservación de la especie.
"Aunque el lobo dejará de ser una especie estrictamente protegida, los Estados miembros deberán garantizar su conservación favorable y aplicar medidas de seguimiento, que podrían incluir prohibiciones temporales o locales de caza", señaló el Consejo.
Cada país podrá mantener un nivel de protección más estricto según su legislación nacional. Un grupo minoritario de países, formado por España, Irlanda, Eslovenia, Chipre, Malta y Bélgica, no respalda esta modificación.
En España, el Congreso aprobó en marzo una enmienda del PP, apoyada por Vox, Junts y PNV, que permite la caza del lobo al norte del Duero al excluirlo del listado de especies protegidas, en el marco de la Ley de Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario.
El Parlamento Europeo votará esta medida en su próximo pleno, en la primera semana de mayo.
Fuente: EFE