Un sistema de riego insuficiente
El riego en Picún Leufú depende históricamente de un arroyo de caudal intermitente, que funciona casi como un cañadón de tormenta. En años de buenas nevadas y lluvias, el agua llegaba a cubrir hasta diciembre o incluso enero. Pero en las últimas temporadas la sequía redujo drásticamente esa disponibilidad. “El año pasado el arroyo se cortó a fines de noviembre y recién volvió a traer algo de agua con las últimas tormentas. Pero no alcanza, y mientras no haya nieve suficiente en el cerro, no tenemos garantía de continuidad”, explicó.
Para compensar la escasez, los productores dependen del sistema del canal La Picasita, que combina tramos de riego por gravedad con sectores que requieren bombeo mecánico. Allí radica hoy la mayor dificultad: el sistema está incompleto y las bombas, con 27 años de uso, se encuentran prácticamente amortizadas. “El año pasado tuvimos serios problemas para bombear. El proyecto de La Picasita contemplaba tres etapas, pero solo se cumplió la primera. Quedaron pendientes una segunda sala de máquinas y la ampliación del caudal, que permitiría aumentar la superficie cultivable. Nunca se hicieron”, lamentó el dirigente.
Una emergencia productiva
El déficit de agua es concreto y cuantificable. Según Suárez, hoy no alcanza el metro cúbico por segundo de caudal necesario para el riego. “Necesitamos al menos un 50% más: llegar a 1,5 metros cúbicos. Ese medio metro extra es urgente, porque con lo actual no logramos completar el turnado de riego de forma eficiente”, detalló.
Picun Leufu riego
La Comisión de Riego se ha reunido en varias oportunidades con técnicos del INTA por la crisis hídrica en la región.
Actualmente, solo dos de las cuatro bombas instaladas funcionan. Pero incluso si todas estuvieran en condiciones, el sistema carece de los caños impulsores adicionales que permitirían aprovechar la capacidad plena de los equipos. “Con dos caños más, podríamos llegar al caudal requerido. Pero así, los productores estamos perdiendo producción y poniendo en riesgo nuestra continuidad”, alertó.
Reclamos al Gobierno provincial
Ante esta situación, la Comisión de Riego viene gestionando reuniones con las autoridades. Han dialogado con representantes de Recursos Hídricos y del Ministerio de Economía, pero todavía no lograron un encuentro con el ministro de Producción, Diego García Rambeaud, ni con el gobernador. “Necesitamos explicarle directamente la gravedad del momento que atravesamos. Hace ya tiempo que mandamos una carta solicitando audiencia (N. de E. ver adjunto), porque queremos saber qué plan tiene la provincia para Picún Leufú y cuál será nuestro futuro como productores”, enfatizó Suárez.
Los reclamos se centran en una planificación integral del riego, que contemple la modernización de La Picasita, la incorporación de bombas nuevas, caños impulsores y una estrategia a largo plazo que permita garantizar agua en años de sequía. Mientras tanto, los productores siguen trabajando a pérdida, sin certezas y con el temor de que la falta de agua frustre sus proyectos de diversificación productiva. “Hoy Picún Leufú tiene el potencial de convertirse en un polo hortícola y de producción de forraje. Pero sin inversión en infraestructura hídrica, ese potencial se pierde. No estamos pidiendo subsidios, pedimos poder producir”, concluyó Suárez.
Fuente: Redacción +P.