La norma avanza en la desburocratización y formalización de distintos canales de comercialización, incorporando actividades y procesos que antes no contaban con regulación. La participación del Ministerio de Salud en los controles permitirá garantizar la inocuidad de los productos dentro del Código Alimentario, brindando mayor seguridad tanto a productores como a consumidores.
Faena artesanal: ahora los municipios podrán habilitar las plantas
Otro de los puntos destacados es la nueva categorización de las plantas de faena artesanal, cuya habilitación podrá ser gestionada por los municipios, siempre bajo los requisitos sanitarios establecidos por Senasa y las autoridades competentes. Esta modificación permitirá agilizar trámites, ampliar las posibilidades de faena en distintas localidades y promover la formalización de pequeños establecimientos.
Ballerini remarcó que esta ley forma parte de un proceso más amplio de actualización normativa impulsado por la Federación. “Venimos trabajando desde hace varios años para modernizar leyes que impactan directamente en la producción. Lo hicimos con la Ley de Marcas y Señales, participamos en el debate de la nueva Ley de Fauna y ahora aportamos nuestra experiencia para construir una Ley de Carnes más moderna y adaptada a la realidad de Río Negro”, afirmó.
La nueva normativa incorpora también la regulación del procesamiento de carnes provenientes de especies silvestres habilitadas. La ley establece que será el área de Fauna de la provincia la que determine cuáles son las especies autorizadas y los cupos correspondientes, mientras que el procesamiento deberá realizarse exclusivamente en plantas de faena habilitadas y bajo los controles sanitarios previstos. De esta manera, se establece un marco legal que garantiza la trazabilidad, la inocuidad de los alimentos y el aprovechamiento responsable del recurso.
Es el mismo capítulo que, días atrás, había tenido que salir a explicar el secretario de Ganadería de la provincia, Tabaré Bassi, ante la confusión que generó el anuncio: la ley no habilita la caza indiscriminada, sino que crea la figura del cazador profesional habilitado —con carné de cazador comercial— para trabajar sobre especies invasoras como el jabalí y el ciervo colorado, cuyas capturas deben trasladarse, con autorización de la subsecretaría de Fauna, a un establecimiento habilitado por la Secretaría de Ganadería. En esa misma explicación, Bassi había marcado la diferencia con el guanaco, especie autóctona que queda fuera de esa habilitación general: “No es que cualquier persona va a poder ir a un campo, cazar un guanaco y se lo lleva para comer. Eso va a seguir prohibido y no se va a habilitar para nada”, señaló el funcionario, que remarcó que los permisos para esa especie se limitarán a casos puntuales de manejo sustentable.