“La cabra colorada es un símbolo de nuestra región. Es un animal triple propósito —carne, leche y fibra— y muy adaptable a los campos áridos del oeste, donde las lluvias apenas alcanzan los 200 mm anuales”, explica Irarrázabal.
El proceso para reconocer a la cabra colorada como raza pampeana ha sido arduo. Con el respaldo del INTA, se han implementado registros, controles e inseminaciones, pero un cambio de gestión provincial provocó la pérdida accidental de los registros, obligando a los productores a comenzar de cero. Actualmente, se encuentran en la etapa P4 de los siete registros necesarios, un trabajo que avanza lentamente debido a los ciclos reproductivos y las condiciones climáticas.
Mucho más que producción
Este año, la muestra busca ser más inclusiva. Además de la jura de la cabra colorada, habrá charlas sobre ganadería bovina, capacitaciones en plomería con certificación, clínicas de doma, y talleres sobre energía renovable.
“Queremos que la expo deje algo en la gente, que no sea solo un evento pasajero”, destaca Irarrázabal, subrayando el pedido del intendente de generar un impacto duradero. La presencia de instituciones como el INTA y la Cámara de Productores Agropecuarios fortalece esta visión colaborativa.
Al límite
La exposición también reflejará la diversidad productiva de 25 de Mayo, una localidad en el límite entre yacimientos petroleros, zonas de riego y campos ganaderos. Habrá stands de emprendedores, artesanos, gastronómicos y empresas locales, como PCR y la refinería, además de la participación de cabañas como La Isabela, registrada en la Asociación Argentina de Angus. “Queremos que el visitante encuentre de todo: desde la cabra colorada hasta innovaciones industriales y capacitaciones prácticas”, agregó Larrazabal.
Con un enfoque en la capacitación, la colaboración institucional y la promoción de la identidad regional, la séptima Muestra de la Producción promete ser un espacio donde 25 de Mayo no solo celebra su pasado, sino que también mira hacia un futuro sostenible y diverso.