Según detalla el sector, el margen bruto por cabeza -calculado antes de intereses e impuestos- fue negativo en casi $100.000 y al incluir los costos financieros llegó a 166.000 pesos por animal.
Tomando en cuenta el tamaño de los feedlots, los niveles de ocupación relevados por la CAF hasta el 1° de diciembre fueron del 40% para los establecimientos de hasta 2.000 cabezas; 51% entre 2.001 y 5.000 cabezas, 60% para los de entre 5.001 y 10.000 cabezas, y 63% para los que superan los 10.000 animales.
Fernando Storni, presidente de la CAF, analizó como se reconfiguró el mapa de relaciones de precios en el negocio del encierre a corral tras las últimas subas en el Mercado Agroganadero de Cañuelas (MAG). “Con la movida de la invernada detrás del gordo, que se dio casi en simultáneo, estamos de nuevo en una foto con ecuación negativa“, advirtió. Con este nuevo escenario, se estiró la brecha entre las cotizaciones del ternero liviano y el gordo que sale de los corrales.
Para el directivo, con los valores actuales -queda por ver si el resto del año depara alguna novedad en los remates de Cañuelas– los feedloteros necesitan que las categorías de consumo coticen sobre los 2.800 pesos solo para salir empatados.
Storni sostuvo que más allá de la situación cambiante en el negocio feedlotero, con un primer semestre alentador y el resto del año más complicado, una de las buenas noticias para el sector viene de la mano de las políticas del Gobierno en materia económica.
Consultado por el tema derechos de exportaciones a la carne, consideró que en un contexto de dólar anclado y variables macroeconómicas que comenzaron a estabilizarse, su eliminación le brindaría mayor competitividad a los frigoríficos exportadores.
Fuente: Infocampo.