Bunter aseguró que por el momento los pedidos llegan “en manta y colgado, con bolsa”, y en cuanto a los precios mayoristas destacó que, en promedio, llega unos 200 pesos más baratos, lo cual hace prever que “no habrá mucha diferencia”, aunque en asado puede haber ofertas especiales.
Por estas horas, parecería una aventura cruzar los controles sanitarios, pero las compras ya fueron realizadas y llegarán distintos tipos de corte. Ofrecen una plancha que trae asado con falda. O un “colgado” en doble bolsa, o una pieza parrillera que trae asado, vacío y matambre. “La plaza está para la oferta, porque no hay poder adquisitivo, no hay circulante, y la oferta que pongamos, se termina vendiendo”, dijo el titular de una cadena de carnicerías del Alto Valle.
Los mismos compradores (que en algunos casos crían sus propios vacunos en chacras de la región), indicaron que “la calidad no es ni por asomo la que estamos acostumbrados a consumir en la región, porque acá se trabaja una media res de entre 90 y 110 kilos, y la que va a entrar es una media res de animal pesado de exportación, de entre 150 y 180 kilos y bastante pasados de grasa”.
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Según detallan los compradores locales los pedidos llegan envueltos en un nylon.
Otro de los interesados en llegar con su mercadería a la región es el Frigorífico General Pico, de La Pampa, pero en este caso (haciendo lo que sería la interpretación correcta de la resolución de SENASA), espera poder armar cortes envasados al vacío y en caja, por lo que habrían rechazado hacer envíos esta semana y se preparan para desembarcar la próxima semana. “Por más que llegue asado de otra calidad, hay poco poder adquisitivo en la gente, y hoy todo lo que es oferta, sale todo”, dijo un experimentado carnicero.
En todos los casos, los distribuidores locales ya venían trabajando con esos mismos frigoríficos desde hace mucho tiempo, y los precios no habían variado. “Lo que pasa es que ahora van a trabajar menos (en el desposte) y nos van a encajar el hueso”, dijo el dirigente de Cipolletti consultado, que se mostró escéptico por una fuerte tendencia a la baja de los precios en el mostrador: “No habrá un impacto significativo”, sentenció.
En Roca, una carnicería que trabaja con el Frigorífico Alsina, de Carhué en provincia de Buenos Aires, hizo circular algunas fotos con información de precios. “Hay que ver la calidad”, se planteó un colega que consolidó una clientela a fuerza de ofrecer cortes de alta calidad. Por lo pronto, en las carnicerías consultadas adelantaron que no hay expectativas de cambios de precios en los cortes habituales, como las pulpas, y que el asado “será una opción más para ofrecer y hacer ofertas”, destacaron.
Frente a este nuevo escenario, periodistas de +P intentaron contactarse con el área de prensa del SENASA para que confirmen que el ingreso de carne con hueso cumplía con todos los requisitos de la normativa publicada en el boletín oficial días atrás. Lamentablemente, no se tuvo ningún tipo de respuesta del organismo nacional.