Pero no se detectó ningún otro caso de fiebre aftosa, enfermedad muy contagiosa que afecta a los animales de pezuña hendida, como el ganado vacuno, porcino y ovino.
No supone un peligro para los humanos, pero se considera un problema grave por las pérdidas potencialmente masivas que puede causar en el ganado.
"Hasta esta mañana, las muestras que se están analizando no han arrojado más resultados positivos", declaró hoy la ministra de Agricultura de Brandeburgo, Hanka Mittelstädt, a la radiotelevisión pública regional rbb.
La ministra explicó que los animales de la granja de Schöneiche se consideran un rebaño de contacto y que su sacrificio forma parte de las medidas normales de control de la enfermedad.
"La orden de sacrificio tuvo que dictarse porque la propagación debe contenerse de forma significativa. No sabemos si el heno contenía realmente el virus de la fiebre aftosa", declaró Mittelstädt.
Sigue sin estar claro cómo se expusieron los búfalos de agua a la fiebre aftosa. Alemania no había experimentado un brote confirmado de la enfermedad desde 1988, y en Brandeburgo nunca se había registrado ningún caso.
Para contener el brote, Brandeburgo ordenó también la prohibición del transporte de animales biungulados desde el sábado hasta el lunes por la noche.
Anteriormente, se había sacrificado otra piara de unos 170 cerdos en el cercano distrito de Barnim por encontrarse cerca del foco. Los análisis previos de esos animales no revelaron signos de la enfermedad.
Fuente: DPA