Beneficios amplios y diversificados
El comunicado conjunto de los Estados Partes Signatarios del Mercosur y los Estados de la EFTA detalla que ambas partes se beneficiarán de un acceso mejorado a los mercados para más del 97% de sus exportaciones. Esto se traducirá en un incremento sustancial del comercio bilateral y ventajas palpables para empresas e individuos.
El alcance del acuerdo es exhaustivo, cubriendo áreas clave como:
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Comercio de bienes: Facilitando el intercambio de productos con aranceles reducidos.
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Comercio de servicios: Abriendo oportunidades en sectores estratégicos.
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Inversiones: Promoviendo flujos de capital entre las regiones.
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Derechos de propiedad intelectual: Fortaleciendo la protección de innovaciones.
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Compras públicas: Generando transparencia y equidad en licitaciones.
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Competencia y reglas de origen: Estableciendo marcos claros para el intercambio.
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Defensa comercial, medidas sanitarias y fitosanitarias, y obstáculos técnicos al comercio: Asegurando un comercio fluido y seguro.
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Asuntos legales y horizontales, incluyendo solución de controversias: Proporcionando un marco jurídico robusto.
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Capítulo de comercio y desarrollo sostenible: Con un Entendimiento correspondiente que aborda prácticas comerciales responsables.
Según el comunicado, el TLC “creará nuevas oportunidades de negocios para los agentes económicos en los países del Mercosur y la EFTA, incluyendo al gran número de pequeñas y medianas empresas existentes en cada jurisdicción. Proveerá mayor acceso a los mercados y normativa modernizada para el despacho de aduana y la acumulación de origen. Los agentes económicos de los países del Mercosur y la EFTA se beneficiarán de la mayor previsibilidad y certidumbre jurídica en el comercio”.
De la declaración a la implementación
Aunque el acuerdo ha sido anunciado con optimismo, aún restan pasos para su plena entrada en vigor. El canciller argentino, Gerardo Werhtein, anticipó que la firma oficial del acuerdo se espera para los próximos meses de 2025. Esta firma representa el punto de partida para la concreción de las negociaciones.
Una vez firmado, el acuerdo deberá someterse a las aprobaciones internas de cada uno de los países involucrados en ambos bloques. Solo después de este proceso de ratificación a nivel nacional, el Tratado de Libre Comercio podrá entrar plenamente en vigor, marcando una nueva era en las relaciones comerciales entre Mercosur y EFTA.