La dirigente europea reveló que mantuvo una conversación telefónica a principios de esta semana con el presidente estadounidense, Donald Trump, describiendo el diálogo como “un buen intercambio” que busca “ayudar a que las cosas avancen”. Según Von der Leyen, la UE pretende establecer “un marco fiable a partir del cual podamos seguir construyendo nuestro comercio común”.
Estas declaraciones se producen un día después de que el presidente Trump anunciara que, en el plazo de “unos dos días”, podría enviar una carta oficial a la Unión Europea notificando la imposición de nuevos aranceles, una medida que podría cambiar radicalmente el equilibrio económico transatlántico. Aunque Trump extendió hasta el 1 de agosto la tregua arancelaria vigente, ya ha adelantado que está dispuesto a imponer nuevos gravámenes si no se alcanzan acuerdos favorables para Estados Unidos.
Actualmente, Washington aplica aranceles del 10 % a la mayoría de los productos procedentes de la UE y recargos adicionales del 25 % sobre importaciones de acero, aluminio y vehículos. Sin embargo, Trump ha amenazado con duplicar o incluso quintuplicar estos aranceles, llegando hasta el 50 % en algunos casos.
Von der Leyen advirtió que las medidas impuestas por EE.UU. desde febrero afectan ya al 70 % del comercio total entre ambas potencias, calificando la situación como de “escala y alcance sin precedentes”. Ante este panorama, la presidenta insistió en que la Comisión Europea trabaja “día y noche” para alcanzar una solución diplomática, advirtiendo que “los aranceles son malos para los negocios”.
El anuncio de Trump también incluyó un nuevo arancel del 50 % al cobre, así como la posible imposición de uno del 200 % a las farmacéuticas extranjeras si no trasladan su producción a suelo estadounidense. Estas medidas forman parte de una estrategia de presión que, según analistas, busca forzar la reindustrialización de Estados Unidos y reducir su dependencia de socios externos.
Frente a este clima de incertidumbre, la UE está diversificando sus alianzas comerciales. Von der Leyen destacó los recientes acuerdos firmados con el Mercosur, México y Suiza, así como las negociaciones en curso con India, las cuales podrían concluir “para finales de año”. La dirigente comunitaria anticipó además que “habrá más por venir”, reflejando una estrategia europea de apertura frente al proteccionismo.
“En un mundo que busca socios en los que pueda confiar, Europa es ese socio”, aseguró Von der Leyen, enfatizando que, aunque este es un “momento de riesgo” para el continente, también representa una oportunidad estratégica para reafirmar su papel en la economía global. La presidenta finalizó su intervención señalando que la UE no está sola en su rechazo a la guerra comercial, sugiriendo que otras potencias comparten su visión. “Este no es solo un reto europeo, es un reto global. Y Europa está lista para liderar con responsabilidad y determinación”.
Mientras la carta de Trump aún no ha llegado a Bruselas, el ambiente en las instituciones europeas es de tensa expectativa. La decisión que tome Estados Unidos en los próximos días podría marcar el rumbo del comercio transatlántico durante los próximos años.
Fuente: EFEAgro y Agencias internacionales.