El mejor nivel en 22 años
En paralelo, y con base en los mismos datos del INDEC, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca informó que las exportaciones específicas de las economías regionales alcanzaron, entre enero y julio de 2026, un récord histórico: US$5.757 millones, el nivel más alto de los últimos 22 años, tanto en valor como en volumen. El volumen físico llegó a 4.377.259 toneladas, con un crecimiento interanual del 6,5%, mientras que el monto en dólares subió 12%.
El precio promedio de tonelada exportada se ubicó en USD 1.315, un 5,2% más que un año atrás, cifra que, según la cartera agrícola, triplica el valor promedio del resto de la agroindustria. El registro previo más alto para ese mismo período correspondía a 2013, cuando se habían alcanzado los US$5.414 millones: el resultado de 2026 lo superó en un 6,3%, y el conjunto de complejos regionales aportó más de US$615 millones adicionales respecto de igual período de 2025.
Entre los complejos que marcaron su mejor valor acumulado enero-julio desde 2004 se destacaron acuicultura y pesca (US$1.379,5 millones), hortalizas pesadas (US$385,8 millones), legumbres (US$285,9 millones), apicultura (US$202,6 millones) y aromáticas, especias y otros (US$63,7 millones). Brasil, Estados Unidos y China se consolidaron como los principales destinos de estas producciones.
Los motores del crecimiento
El informe de origen provincial del INDEC permite identificar qué jurisdicciones impulsaron estos resultados. En la Patagonia, Neuquén exportó US$4.304 millones (+42,5%), impulsado por el complejo petrolero, mientras Santa Cruz creció 86,2% hasta US$2.150 millones. En el NOA, Catamarca y Jujuy más que duplicaron sus ventas externas, con subas de 119,6% y 100,8% respectivamente. En Cuyo, San Juan exportó US$1.284 millones (+14,5%), en gran parte por piedras y metales preciosos.
A nivel de complejos exportadores, el sector oleaginoso encabezó el ranking nacional con US$11.811 millones, seguido por el complejo petrolero-petroquímico (US$8.116 millones, +43,7%) y el sector cerealero (US$7.709 millones). El complejo minero metalífero y litio mostró el salto más pronunciado, con una suba del 69,7% hasta US$6.033 millones, traccionado por oro, plata y litio.
Más allá de los números
Los números del primer semestre de 2026 configuran un patrón que va más allá de un dato aislado: el crecimiento no estuvo concentrado en un solo sector ni en una sola región, sino que se distribuyó de manera relativamente pareja entre los cinco bloques económicos del país. Que la Patagonia, el NOA y las economías regionales hayan crecido a tasas de dos dígitos —muchas veces superiores a las de la propia región Pampeana, tradicionalmente dominante en el comercio exterior argentino— sugiere una diversificación de la matriz exportadora que combina commodities agrícolas tradicionales con minería, litio, hidrocarburos y producciones regionales de menor escala, pero alto valor agregado relativo, como la acuicultura, la apicultura o las legumbres.
Con todo, la comparación con el récord de 2013 para las economías regionales, y el hecho de que buena parte del salto en valor esté explicado por una mejora del 5,2% en el precio promedio por tonelada, invita a matizar la lectura puramente triunfalista de los datos. El desafío hacia adelante será sostener este ritmo de crecimiento en un contexto internacional donde los precios de las materias primas pueden revertirse, y donde la consolidación de mercados como China, Brasil y Estados Unidos como principales compradores exige políticas de competitividad de mediano plazo que no dependan exclusivamente de la coyuntura cambiaria o de ciclos favorables de precios internacionales.
FUENTE: INDEC, Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación.