Doce países absorben el 80% de los envíos de vinos corrientes, con Brasil, China, Reino Unido y Japón representando casi el 50%. En estos mercados, la premiumización muestra potencial desigual: en Brasil, los premium aportan solo el 14,5% del valor pese a un 3,4% en volumen; en EE.UU., escalan al 32,8% del valor con 12,6% en volumen; y en China, al 33,6% con 11,2%. Japón, por su parte, refleja un 11% en valor con apenas 3,4% en volumen. Estos datos indican que, aunque la estrategia de premiumización ha posicionado productos de alta gama, su impacto volumétrico es limitado, confinándola a nichos específicos.
Hacia una estrategia dual
El estudio advierte contra enfoques unilaterales: ni la premiumización exclusiva ni la masificación pura bastan. En su lugar, propone un modelo híbrido que potencie la masificación en mercados consolidados para vinos corrientes, ampliando la base de consumidores, mientras acelera la premiumización en variedades diferenciadas que justifiquen precios superiores. Por ejemplo, en mercados como EE.UU. y China, donde los precios promedio rondan US$35 por caja —aún por debajo del umbral premium de US$40—, hay espacio para elevar el valor percibido mediante marketing enfocado en experiencias únicas.
Esta aproximación dual no solo mitiga riesgos de dependencia volumétrica, sino que optimiza la cadena de valor. Al complementar volúmenes masivos con segmentos de alto margen, Chile podría elevar su contribución al PIB agrícola, estimado en torno al 2-3% por la vitivinicultura. Sin embargo, requiere inversiones en innovación varietal, certificaciones sostenibles y promoción targeted, alineadas con tendencias globales como el consumo consciente.
En última instancia, este replanteo podría transformar la vitivinicultura chilena de un exportador commodity a un jugador premium global. Con precios estancados y competencia de Nueva Zelanda o Argentina, la inacción podría erosionar cuotas de mercado. Adoptar esta estrategia dual representa una oportunidad para diversificar riesgos, incrementar ingresos por exportación y fomentar resiliencia económica en un sector clave para el empleo rural y el balance comercial.