El corazón de Don Amaro late al ritmo de su exquisito Malbec artesanal y orgánico, un vino con personalidad única nacido de la primera vendimia de este año. Influenciado por los vientos marítimos, el cambio de mareas y un terruño excepcional, este Malbec destaca por su gran concentración de polifenoles, que le otorgan un cuerpo robusto y un color intenso.
Pero la propuesta no termina ahí: la bodega también es hogar de Oleosan, reconocida por sus aceites de oliva y aceitunas de máxima calidad, premiados a nivel internacional, elaborados a partir de olivares pioneros en la región.
Una experiencia para los sentidos
Don Amaro abre sus instalaciones con visitas guiadas que recorren los viñedos, los olivares y la bodega, ofreciendo a los visitantes un paseo inolvidable por la historia del emprendimiento y sus procesos productivos.
El broche de oro llega con la degustación de su innovador Malbec y los aceites de oliva, que sorprenden por su equilibrio perfecto entre pureza, color y sabor.
Además, los turistas pueden adquirir productos artesanales como aceites saborizados con albahaca, ajo, jengibre, limón o tomillo, y aceitunas en salmuera o estilo griego, junto con elaboraciones de otros productores patagónicos.
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La degustación es el broche de oro de la propuesta turística. Foto: gentileza
Un destino imperdible
Abierto todos los días de 8 a 20, este establecimiento no solo enriquece la oferta turística de Río Negro, sino que también pone en valor las condiciones únicas de la zona para la producción de olivos y vinos.
"Decidimos incursionar en el mundo vitivinícola para explorar el potencial de nuestras plantaciones en este contexto privilegiado", destacan desde Don Amaro.
Así, entre paisajes deslumbrantes y sabores auténticos, esta bodega se posiciona como una parada obligada para quienes buscan experiencias distintivas en la Patagonia argentina.