Resultados clave del estudio
- Ahorro de agua: Las estrategias con sensores lograron reducir entre 30% y 60% el volumen de agua aplicado, sin pérdidas de rendimiento ni calidad de la uva.
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Mejora de la eficiencia hídrica (WUE): En Cabernet Sauvignon, la WUEc aumentó de 3 a 6 veces, y en Syrah se duplicó frente al riego convencional.
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Impacto económico: El margen económico por megalitro (ML) de agua fue hasta 4 veces mayor con riego basado en sensores.
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Validación tecnológica: Se comprobó que sensores como el Transp-IR y microtensiómetros Florapulse ofrecen datos confiables sobre el estado hídrico de la planta, correlacionando con parámetros tradicionales como el potencial hídrico del tallo.
El estudio evidencia que regar menos y mejor no solo es posible, sino también rentable. Frente a un escenario de crisis hídrica, adoptar decisiones basadas en datos permite:
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Ahorrar agua en cantidades significativas, reduciendo el costo energético del bombeo.
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Mejorar la calidad de la uva y el vino, al evitar el estrés hídrico excesivo o riegos innecesarios.
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Aumentar la rentabilidad, aprovechando cada litro de agua con mayor eficacia.
Para regiones como Mendoza, Argentina, donde el agua es un recurso limitado, estos resultados son un llamado a adoptar tecnologías que permitan optimizar el riego y sostener la competitividad de la vitivinicultura. Aunque las tecnologías usadas en el estudio australiano pueden tener costos elevados, hoy existen alternativas de bajo costo y fácil implementación, ideales para productores que buscan dar el primer paso hacia el riego de precisión: Tecnologías accesibles:
- Sensores de humedad del suelo: TDR y capacitivos (YL-69, DFRobot Gravity) conectados a placas como Arduino o ESP32 para monitorear humedad y definir umbrales de riego.
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Estaciones meteorológicas DIY: Con sensores de temperatura, humedad y pluviómetros, alimentadas con paneles solares y conectadas a plataformas online (ThingSpeak, Google Sheets).
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Caudalímetros económicos: Modelos como YF-S201 o industriales básicos (Bermad, Netafim), para controlar el volumen aplicado.
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Cámaras térmicas de bajo costo: Módulos MLX90640 o cámaras FLIR para smartphones, útiles para evaluar estrés hídrico en la canopia.
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Software abierto y Power BI: Permiten integrar los datos, generar gráficos (riego vs. rendimiento, eficiencia hídrica) y tomar decisiones rápidas.
Cinco pasos para iniciar el riego de precisión con bajo presupuesto
- Medir la humedad del suelo: Instalar sensores capacitivos o TDR en diferentes puntos de la parcela.
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Monitorear el clima: Usar estaciones meteorológicas DIY para estimar evapotranspiración y lluvia efectiva.
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Medir el agua aplicada: Incorporar caudalímetros simples en el sistema de riego.
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Visualizar los datos: Utilizar una hoja de cálculo o Power BI para graficar tendencias y detectar umbrales críticos.
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Ajustar el riego: Definir criterios claros (ej. % humedad mínima) y regar solo cuando los datos lo indiquen.
Fuente: Wines of Australia