Con esta adquisición, Molinos profundiza su estrategia de diversificación en el sector vitivinícola, donde ya cuenta con una plataforma consolidada integrada por Nieto Senetiner, Ruca Malen y Cadus, además de su participación en Viña Cobos. Según explicó la empresa, la compra de Etchart “se enmarca en la estrategia de crecimiento de Molinos en su plataforma de Bodegas y Viñedos, que ha venido desarrollando y expandiendo a lo largo de los años”.
Una bodega histórica del norte argentino
La operación incorpora a su portafolio una de las marcas con mayor trayectoria del vino argentino. Fundada en 1850 en Cafayate, apenas una década después de la creación de esa localidad salteña, Etchart es considerada una de las bodegas en actividad más antiguas de los Valles Calchaquíes. La propia empresa destaca que su historia está estrechamente vinculada a la del territorio: “Nuestra historia y la del valle están unidas desde hace más de 165 años”.
De acuerdo con los registros históricos, los primeros viñedos de la zona fueron implantados por Flavio Niño y Plazaola, en los inicios del desarrollo vitivinícola regional. Décadas más tarde, en 1938, Arnaldo Benito Etchart adquirió el establecimiento familiar y dio inicio a una etapa de expansión que consolidó a la bodega como una referencia de los vinos de altura en el norte argentino.
Producción, terroir y vinos de altura
Ubicada a aproximadamente 1700 metros sobre el nivel del mar, en pleno corazón de los Valles Calchaquíes, la bodega cuenta con más de 400 hectáreas en producción. La región es reconocida por sus condiciones climáticas extremas, alta radiación solar y amplitud térmica, factores que influyen directamente en el carácter de sus vinos.
Etchart la describe como “uno de los terroirs más altos del mundo” y sostiene que es pionera en la producción de vinos de altura, con viñedos que incluso superan los 160 años de antigüedad. En la actualidad, la bodega elabora y comercializa etiquetas bajo las marcas Etchart y Cafayate, además de líneas premium orientadas a segmentos más exigentes del mercado. Entre sus variedades más representativas se destaca el Torrontés, cepa emblemática de Salta y una de las más distintivas de la vitivinicultura argentina.
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Etchart, fundada en 1850 en Cafayate, se integra al portafolio vitivinícola de Molinos junto a Nieto Senetiner y Ruca Malen.
Estrategia de expansión de Molinos
En el comunicado enviado al mercado, Molinos subrayó que las marcas adquiridas son reconocidas por expresar “la identidad y el carácter distintivo del terroir salteño”, un elemento que la compañía considera estratégico dentro de su expansión en el negocio del vino.
El CEO de la compañía, Agustín Llanos, destacó que la incorporación de Etchart representa “un nuevo paso en el desarrollo de nuestra plataforma de Fincas & Bodegas”. En esa línea, agregó: “Creemos profundamente en el potencial del vino argentino y en la construcción de marcas con identidad, calidad y proyección internacional”.
La compra de la bodega se suma a una serie de movimientos recientes que evidencian una estrategia de expansión más amplia por parte del grupo controlado por la familia Pérez Companc. En los últimos años, Molinos ha diversificado su portafolio hacia distintos sectores de consumo y energía, en un proceso de reconfiguración tras la reestructuración interna de la familia accionista.
Entre las operaciones más relevantes se destaca la adquisición de dos áreas petroleras convencionales operadas por YPF en Chubut, ejecutada a través de Pecom, su brazo energético. También la compra de la marca de alimentos congelados Sibarita, junto con su planta industrial en Pilar, previamente en manos de la multinacional McCain.
Más recientemente, el grupo concretó la adquisición del negocio de NotCo en Argentina y Uruguay, una operación que apuntó a fortalecer su presencia en categorías vinculadas a nuevas tendencias de consumo y alimentos de base vegetal.
Un conglomerado en plena diversificación
En conjunto, estas operaciones muestran una estrategia de crecimiento agresiva y diversificada, que combina alimentos, energía y ahora también vitivinicultura. La incorporación de Bodegas Etchart no solo refuerza el posicionamiento de Molinos en el negocio del vino, sino que también integra a su portafolio una marca con fuerte identidad regional y alto valor simbólico dentro de la historia vitivinícola argentina.
Con este movimiento, Molinos Río de la Plata continúa consolidándose como uno de los conglomerados más activos del mercado argentino en términos de adquisiciones, apostando a marcas con trayectoria, identidad local y potencial de expansión internacional.
FUENTE: CNV, La Nación y aportes de Redacción +P.