El objetivo del certificado es transparentar los procesos productivos de la uva que será destinada a la elaboración de vinos nacionales, según se explicó en una jornada técnica del cierre del proyecto FPTA 353 que llevó adelante la Federación Uruguaya de grupos CREA (Fucrea).
A lo largo de este año, unos 162 viñedos serán certificados por el programa, representando unas 1.846 hectáreas de viña a lo largo del territorio nacional.
Y eso no es todo. Se espera que unas 30 bodegas uruguayas pasen a elaborar sus vinos con estas uvas certificadas, algo que las dejará habilitada a usar el sello Sustainable Winegrowing Uruguay Certified.
El gerente de Innovación y Comunicación del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), el ingeniero agrónomo Miguel Sierra, explicó que ahora el gran objetivo es que la producción "soporte una venta comercial" y "que pueda certificar la producción sostenible de Uruguay".
"quienes se embarcan no sientan que lo hacen por obligación, considerando aspectos medioambientales, pero sin olvidar los aspectos económicos y empresariales con igualdad de oportunidades para que todos, sin importar tamaño, escala, puedan participar", dijo Marcelo Buschiazzo, coordinador granjero de Fucrea.