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Vermut patagónico: la nueva frontera del aperitivo argentino que conquista el mundo

Argentina produce 7,6 millones de litros de vermut al año. Ahora la Patagonia irrumpe con botánicos de desierto que cambian las reglas del juego.

Argentina no es solo el país del Malbec. Es, además, el mayor productor de vermut de América Latina y uno de los mercados más dinámicos del mundo para esta bebida de raíz italiana. Según datos del International Wine and Spirit Research (IWSR), en los últimos años la producción nacional alcanzó los 7,6 millones de litros, con un crecimiento acumulado del 8% en los últimos cinco años. Un número que habla por sí solo sobre la solidez de una categoría que, lejos de ser una moda pasajera, tiene raíces profundas en la cultura del aperitivo rioplatense.

El mercado local creció con fuerza. La consultora Scentia registró en 2023 un salto del 47% en volumen respecto al año anterior, impulsado por la irrupción de nuevas marcas premium y el redescubrimiento del vermut entre los consumidores jóvenes. La franja de 18 a 24 años lidera el ingreso a la categoría, mientras que el consumo regular se concentra en el segmento de 35 a 44 años, según datos de Kantar. El 55% del consumo —medido con soda— ocurre en el hogar, pero el canal gastronómico avanza con fuerza: el 30% se toma como aperitivo de tarde y el 41% por la noche, lo que confirma la versatilidad de la bebida en distintos momentos del día.

Sin embargo, 2024 marcó una pausa. El informe del IWSR de junio de 2025 señaló que la categoría sufrió una caída del -12,9% vs. 2023, en línea con el deterioro generalizado del consumo interno. Aun así, el mismo informe destacó que el vermut "mostró mayor resiliencia que la mayoría de la industria de bebidas" y proyectó una recuperación a largo plazo.

Exportaciones: el gran salto de 2025

Mientras el mercado interno ajustaba, el frente externo mostraba otra cara. Las exportaciones de vermut registraron en 2025 un salto del 85% respecto del año anterior, alcanzando su mejor nivel en siete años, según el análisis agroindustrial del Ministerio de Economía. Solo ese rubro exportó 13,5 millones de dólares, con Brasil, Suecia y Estados Unidos entre los principales destinos.

La provincia de Mendoza lidera la oferta exportadora. Desde ProMendoza se intensificaron acciones de promoción ante importadores de todo el continente y de Polonia, con degustaciones que incluyeron diez etiquetas locales. "Mendoza se posiciona hoy entre las provincias con mayor potencial para el desarrollo del vermut", sintetizó uno de los responsables del organismo.

El dato corrobora que el vermut mendocino integra ya el grupo de productos agroindustriales que registraron en 2025 su mejor desempeño interanual en siete años, junto al vino espumoso y el orégano.

Un estilo propio: ni italiano ni francés

El vermut que se elabora en Argentina no replica los estilos europeos. Tiene identidad propia. Mientras el estilo italiano es dulce y oscuro, y el francés es seco, en las Américas nació un tercer perfil: base de vino tinto con carácter varietal, menor cantidad de azúcar y botánicos locales como protagonistas.

Las variedades más usadas como base vínica son el Malbec, el Torrontés, el Pedro Ximénez y la Criolla. En materia botánica, reemplazaron las recetas europeas: peperina, muña muña, carqueja, jarilla, ajenjo mendocino y artemisia son los ingredientes que le dan al vermut argentino su sello inconfundible. "En Argentina el vermut siempre estuvo. Hoy hay una revalorización. Hay productores que buscamos ofrecer productos con trazabilidad, detallando qué vinos usamos, qué botánicos, cómo los infusionamos", explicó Eduardo López, de Bodegas López, que lanzó su propio vermú bajo la marca Siete Cuatro Seis junto a Lui Wines y la destilería Restinga.

El consumo de aperitivos en Argentina creció un 25% entre 2019 y 2023, según Trendsity y el Observatorio Vitivinícola Argentino. Ese contexto impulsó a bodegas como Catena Zapata, Séptima, Durigutti, Riccitelli y Lurton a sumar su propio vermut al portafolio.

Cinzano Aviso Vermouth

Patagonia irrumpe: jarilla, ajenjo y cardamomo

En el mapa del vermut argentino, la Patagonia comenzó a escribir su propio capítulo. Y lo hizo con una propuesta que captura, en cada sorbo, la esencia de sus paisajes extremos: el desierto, la montaña, el viento.

El proyecto que mejor encarna esa apuesta es Cantieri Navali, lanzado a fines de 2024 por la reconocida bartender Inés De Los Santos —creadora de bares emblemáticos como Cochinchina y Kona— y el viticultor Felipe José Menéndez, de la bodega Ribera del Cuarzo, en el Alto Valle de Río Negro. El nombre, que en italiano significa "astillero", evoca los viajes trasatlánticos y la herencia italiana del aperitivo, pero los ingredientes hablan de un territorio muy distinto al Piamonte.

"Fueron charlas que decantaron en la necesidad de sumar al mercado vermuts con un estilo típico italiano, mezclado con nuestros ingredientes emblemáticos de la Patagonia y con la versatilidad de poder tomarlos tanto solos como formando parte de los cócteles clásicos", explicó De Los Santos.

El proyecto demandó dos años de desarrollo. La base es un blend de uvas blancas del Alto Valle de Río Negro, con infusión de hierbas en vino e hidroalcohólica de 7 a 14 días y un paso en botella de 6 meses.

El resultado son dos vermuts de perfil bien diferenciado. El Cantieri Navali Bianco —creación de Menéndez— captura la esencia de la montaña: perfil cítrico y herbal, con jarilla, menta, tomillo silvestre y limón; en boca, un sabor dulce y persistente con final amargo pero refrescante. El Cantieri Navali Rosso —firma de De Los Santos— evoca el desierto patagónico: color caoba intenso, aromas especiados de ajenjo, cardamomo y anís estrellado; en boca, dulzor sutil con especias y frutos del bosque que culminan en un complejo amargor. Se recomienda servirlos entre 10 y 12 grados, solos o con hielo y cáscara cítrica.

El vermut de la región no es un experimento aislado. La Patagonia vitivinícola —que abarca Río Negro, Neuquén, Chubut y el sur de La Pampa— ofrece condiciones únicas: suelos aluvionales y pedregosos, clima frío, vientos constantes que impiden el desarrollo de enfermedades de la vid y uvas con piel más espesa y madurez prolongada. Una combinación que, trasladada al vermut, genera perfiles de singular frescura y complejidad botánica.

El mercado: líderes y nuevos jugadores

En el segmento masivo, Cinzano (Campari Group) mantiene el liderazgo con el 68% del market share en todos los canales, según Scentia. Argentina es, además, el principal mercado mundial para Cinzano: el consumo local representa el 50% de las ventas globales de la marca. En el reporte Drinks International 2025, Cinzano ascendió al segundo puesto entre las marcas más elegidas en bares a nivel global.

En el segmento premium y artesanal, la estrella es La Fuerza, el proyecto mendocino fundado en 2018 por Julián Díaz, Martín Auzmendi, Agustín Camps y Sebastián Zuccardi. En enero de 2025, se convirtió en la primera marca latinoamericana en ingresar al Top 10 Trending Brands de la categoría vermut a nivel global, ocupando el puesto 10 del informe de Drinks International 2025. Su versión en lata "Valientes" —primer vermut argentino en formato ready-to-drink— obtuvo doble medalla de oro en los San Francisco Spirit Awards. La marca exporta hoy a Estados Unidos, Brasil, Perú, Uruguay, Inglaterra, España y Francia.

Carpano (Fratelli Branca), por su parte, se consolidó como la marca más activa en el canal gastronómico, con más de 263 acciones en bares durante el último verano y más de 100 activaciones en la Carpano Week de marzo, llegando a más de 100.000 personas. También destacan Malasangre (Buenos Aires), con su multipremiada etiqueta Mítico añejada en barrica; Federal (Mendoza), elaborado con yerba mate de Misiones, manzanilla de Neuquén y mosto de pera de Río Negro, que obtuvo medalla de bronce en los World Drink Awards 2025; y Picapedrero (Tandil), con medalla de plata en los World Vermouth Awards 2025.

A nivel global, en 2023 el comercio mundial de vermut alcanzó los 760 millones de dólares, con Italia (301 millones) como principal exportador, seguida por Francia (129 millones) y España (71,5 millones).

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El 99% de los bares del mundo ya tiene al menos una marca de vermut en su carta, según Drinks International 2025.

La Patagonia como territorio de futuro

El vermut patagónico no llega solo a llenar un nicho. Llega a instalar una identidad. La bartender De Los Santos lo sintetizó con precisión: "Se abre cada vez más el anillo productivo, principalmente en países que elaboran vinos. En Argentina, el auge del vermut, por ahora, parece no tener techo. Es un árbol con muchas posibles ramificaciones y tenemos un consumidor que lo recibe bien."

En un mercado donde el 99% de los bares del mundo encuestados por Drinks International 2025 incluyen al menos una marca de vermut, y donde desde 2012 se crearon unas 100 nuevas marcas globales, el espacio para la diferenciación es enorme. La Patagonia, con su biodiversidad botánica, sus suelos únicos y su paisaje de marca inigualable, tiene todo para convertirse en la próxima gran denominación del vermut argentino.

La copa lleva jarilla, ajenjo y cardamomo. Pero también lleva el viento de la Cordillera, el silencio del desierto y la mirada larga de un país que aprendió a mirar hacia el sur para encontrar su identidad en la copa.