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Alerta en Patagonia: el SENASA llama a monitorear los primeros nacimientos de tucura sapo

¿Llegó la hora de frenar la tucura sapo en Patagonia? Ante nuevos nacimientos, el SENASA exige control temprano.

El ciclo biológico de la tucura sapo (Bufonacris claraziana) inicia una etapa crítica en la Patagonia argentina. Con la llegada de los primeros nacimientos hacia fines del invierno y comienzos de la primavera, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) insta a los productores rurales a intensificar el monitoreo temprano en los campos de la región. Esta plaga, de hábito herbívoro y condición nativa, habita principalmente en las provincias de Río Negro, Chubut y Santa Cruz. A diferencia de otras especies de ortópteros, este insecto no posee alas y efectúa sus desplazamientos exclusivamente caminando o saltando.

La especie completa una única generación anual. Durante la temporada fría, los huevos permanecen enterrados en el suelo hasta la eclosión de las ninfas al finalizar el invierno. Por esta razón, el SENASA recomienda enfocar las inspecciones periódicas en aquellos establecimientos con antecedentes de posturas o presencia del insecto en campañas anteriores. La detección precoz de los primeros focos permite efectuar intervenciones oportunas durante los estadios iniciales del desarrollo. En estas etapas tempranas, los ejemplares exhiben mayor vulnerabilidad ante la aplicación de productos fitosanitarios autorizados.

Ciclo de vida general de tucura sapo. Fuente: Conicet

El severo impacto productivo

La firmeza en las recomendaciones oficiales responde a la devastación que causa la plaga cuando alcanza altas densidades de población la temporada pasada. En áreas rurales de Chubut, como El Tropezón, Blancura, Ranquil Huao y Colonia Cushamen, las invasiones de millones de ejemplares destruyeron los recursos forrajeros destinados al ganado de chivas y ovejas, devoraron hortalizas de huertas familiares y contaminaron pozos de agua potable.

El problema no constituye un hecho aislado de una provincia u otra. Registros recientes en la Patagonia revelaron densidades que superaron los 150 individuos por metro cuadrado e invasiones en campos de Neuquén capaces de consumir el 40% del pasto en un lapso de solo 20 días.

Huevos obtenidos de una ovipostura. Fuente: Conicet

Manejo integrado de la plaga

Frente a la complejidad del fenómeno, la contención de la tucura sapo requiere un abordaje técnico coordinado entre múltiples actores territoriales. El SENASA lidera la Mesa Interinstitucional para el Manejo de Tucuras en la Patagonia Argentina (MTP), un espacio de articulación que reúne a organismos públicos, gobiernos provinciales, centros científicos y representantes del sector productivo. La MTP promueve el intercambio de información técnica, valida metodologías de control y genera alertas sanitarias.

En este marco de cooperación, las instituciones redactaron la “Guía de recomendaciones para el monitoreo y control de la tucura sapo”. Este documento técnico ofrece pautas precisas para localizar posturas en el terreno, organizar recorridas de vigilancia e implementar controles preventivos. Las directrices destacan que las acciones conjuntas entre la comunidad rural y los organismos de fiscalización constituyen el pilar central de la estrategia sanitaria en la Patagonia.

Colecta de tucura sapo adulto en el campo, una hembra (mayor tamaño) y dos macros (menos tamaño). Fuente: Conicet.

Las recomendaciones del SENASA se encuadran en los consensos globales alcanzados durante el XV Congreso Internacional de Ortopterología (ICO 2026), realizado del 8 al 12 de marzo en San Martín de los Andes. En dicho encuentro, cerca de 200 expertos procedentes de 39 países analizaron estrategias para combatir langostas y tucuras. Durante las jornadas, la titular del SENASA, María Beatriz "Pilu" Giraudo, el secretario de Producción e Industria de Neuquén, Diego García Rambeaud, y la investigadora del CONICET, María Marta Cigliano, ratificaron la importancia de basar la gestión en el monitoreo preventivo y predictivo.

Los especialistas sostuvieron que el control eficaz depende de la neutralización de los focos iniciales en sus primeras etapas biológicas. Asimismo, resaltaron la necesidad de acortar la brecha entre la investigación científica y la práctica agrícola, promoviendo el uso de biocontroladores como hongos entomopatógenos para proteger la producción ganadera y el equilibrio ecológico del suelo patagónico.

FUENTE: Senasa con aporets de Redacción +P