Su área incorporó el pasado 25 de julio al maíz y a la cebada cervecera a la tercera edición del Programa de Incremento Exportador (PIE), que prevé un tipo de cambio diferencial de $ 340 por dólar, con el objetivo de mejorar los ingresos fiscales, afectados por la sequía. Esta edición del PIE, que inició en abril e incluía en un principio únicamente a las economías regionales, finalizará el próximo 31 de agosto.
"Entendemos que vamos a cumplir sobradamente el objetivo de US$ 2.000 millones", enfatizó Bahillo, quien señaló que esta "medida de emergencia" permitirá ayudar a "recomponer las reservas del Banco Central".
Recordó que el esquema es fruto de una "situación realmente compleja", donde se combina "el endeudamiento importantísimo que dejó el gobierno anterior" y "los efectos de la sequía". "Por la sequía nos faltan US$ 19.000 millones de manera directa, y, si le sumamos las actividades secundarias y complementarias, estamos entre US$ 22.000 millones y US$ 24.000 millones", precisó el funcionario.
Esta situación -señaló- "pone en fuerte tensión las cuentas públicas", y eso requiere "tomar medidas que estén al alcance" como lo es el dólar agro. Hasta ahora los productores de maíz comercializaron 414.842,9 toneladas al promediar la segunda semana de la incorporación de dicho grano al dólar agro, según cifras difundidas hoy por la Bolsa de Comercio de Rosario. El martes se produjo un ingreso de divisas de US$ 144 millones del mercado exportador, y en lo que va de esta edición el PIE se acumula una entrada de divisas de US$ 1.146,77 millones, informó por su parte la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. De cara a los próximos meses, Bahillo se mostró optimista y señaló que la siembra de trigo "viene terminando muy bien".
Asimismo, estima "volúmenes similares a los años anteriores" a la sequía en el caso de la soja y el maíz, lo cual permitirá "recuperar rápidamente el saldo exportable". Estas previsiones -sostuvo- le permitirán "dar determinada previsibilidad a la macroeconomía" y, por extensión, "a los productores".
Repensar las retenciones
Bahillo coincidió en que hay que "replantear el esquema de retenciones y repensarlo"; y propuso un sistema "progresivo" que no grave "con la misma presión al productor de 200 hectáreas que al de 4.000", con una modificación de alícuotas que favorezca la "inversión en tecnología y biotecnología" para "tener mayor volumen de producción".
"No tengo ningún inconveniente, pero hay que hacerlo con responsabilidad porque lo que no podemos es resentir las cuentas públicas y poner en riesgo los ingresos del Estado para asistir a otras cuestiones importantes como la educación, la salud y el sistema previsional", aseveró el titular de Agricultura.
Finalmente, respecto del reciente aumento en el precio de la carne, Bahillo dijo que se trata de un "adecuamiento", pues "desde enero y febrero hasta ahora prácticamente no hubo movimiento de precios". "El precio del kilo vivo venía con un retraso. Lo mismo sucedió en abril y mayo del año pasado, donde después hubo una meseta importante donde no se movió el precio hasta reacomodarse en enero y febrero último", recordó el secretario.