En todas estas campañas, la producción agraria tuvo que lidiar con condiciones climáticas extremadamente desfavorables, y en todos los casos, los rendimientos obtenidos estuvieron muy por debajo de su potencial. Sin embargo, existe un consenso entre los expertos: la sequía 2022/23 fue la más perjudicial de todas.
¿Cuáles fueron las más perjudicadas? De las provincias afectadas, Córdoba y Santa Fe son las que se llevan la peor parte en los cuatro eventos de sequía analizados. Las consecuencias fueron particularmente graves en estas regiones, lo que llevó a una preocupación generalizada sobre la situación agrícola y las perspectivas futuras para la producción de granos en estas provincias.
Campaña por campaña
El análisis del Ieral se centró en la campaña 2021/22 para proporcionar una referencia más precisa de la situación de los cultivos de soja. A pesar de que la producción de soja se distribuye en 10 provincias, cinco de ellas representaron el 90% de la producción total, alcanzando 43.9 millones de toneladas. Entre estas, Buenos Aires lidera con un 31% de la producción, seguida por Córdoba con un 27% y Santa Fe con un 19%.
En ese sentido, la campaña 2022/23 fue fuertemente afectada por la sequía, con una producción de soja de solo 25 millones de toneladas, lo que representa una caída interanual del 43%. Esta cifra marca el volumen más bajo de producción en lo que va del siglo, y el país nunca había experimentado una pérdida tan significativa de una campaña a otra.
Al observar los rendimientos promedio por hectárea, se observa que la campaña más afectada por las condiciones climáticas adversas fue la de 2008/09. En términos de las provincias más afectadas por los cuatro ciclos de sequía analizados, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y San Luis lideran el primer grupo, seguidas por Buenos Aires y La Pampa en el segundo, mientras que Santiago del Estero, Chaco y Salta se encuentran en el tercer escalón.
En la campaña agrícola 2021/22, al igual que con la soja, la producción de maíz se concentró en un número reducido de provincias, con cinco de ellas representando el 87% del total. Córdoba lideró con un 35%, seguida de Buenos Aires con un 27%, Santa Fe con un 10%, Santiago del Estero con un 9%, y La Pampa con un 6% de la producción de maíz.
Según datos oficiales, la producción de maíz en la campaña 2022/23 se redujo significativamente a 41.5 millones de toneladas, lo que representa una disminución del 30% en comparación con las 59 millones de toneladas del ciclo anterior. Similar a la soja, la sequía más devastadora para la producción de maíz ocurrió en la campaña 2008/09.
Cuando se comparan los efectos de la sequía en la producción de maíz durante la campaña 2022/23 con los otros tres eventos de sequía mencionados, se destacan los siguientes resultados: esta última resultó ser la más perjudicial para las provincias de Córdoba, Santa Fe y Salta. Buenos Aires, Entre Ríos y La Pampa la calificaron como la segunda más dañina, después de la del ciclo 2008/2009. Para Tucumán, fue la segunda sequía más perjudicial, después de la del ciclo 2011/12. Santiago del Estero fue la provincia menos afectada por las últimas cuatro sequías.