Cecilia Salinas -especialista en el desarrollo de negocios agrobiotecnológicos y una de las fundadoras de la empresa- explicó: “Este desarrollo ofrece sustratos precisos para cada especie vegetal optimizando el rendimiento y la sanidad de las plantas a partir de un diseño biotecnológico con subproductos agroindustriales y nanopartículas. La precisión en el diseño de sustratos la realizamos gracias a una herramienta de IA predictiva que nos crea fórmulas diferenciadas para cada especie vegetal”.
“Nuestros sustratos inteligentes presentan valores de productividad, de expresión vegetativa y de germinación para esas especies significativamente altos respecto a los sustratos que se preparan sin esta tecnología y sin este conocimiento. La ventaja competitiva que tenemos es el conocimiento científico-tecnológico materializado en un negocio empresarial de triple impacto”, aclaró Salinas.
La Incubadora del NiC estará habilitada para impulsar proyectos de empresas de base tecnológica con el aval provincial, así como recibir financiamientos específicos con el fin de acelerar el desarrollo de negocios basados en ciencia.
“Transformarnos ciencia en tecnología”, subrayó Analía Díaz Bruno -directora ejecutiva del Nodo de Innovación Cuyo Microbiotech INTA- quien indicó que para esto, “el INTA acompaña a los equipos de científicos y fomenta el encuentro con otros actores que componen el ecosistema de innovación local”.
“Para el año que viene, el NiC buscará ampliar su zona de influencia a la provincia de San Juan e iniciar la incubación de ideas proyecto provenientes de la vecina provincia, entre otras líneas de acción”, indicó Díaz Bruno.
Fuente: INTA.