En este sentido, ponderó la importancia de considerar las prácticas agrícolas como estrategia a fin de moderar las pérdidas de rendimientos ante la variabilidad climática. “No todo da lo mismo”, subrayó.
maiz-clima-5.jpg
“Siempre van a tener una mayor chance de éxito quienes tengan un manejo estratégico del cultivo". Foto: INTA.
Y explicó: “Aun cuando el resultado haya sido similar en cuanto a rendimiento, sabemos que las prácticas de manejo que incluyen la correcta elección de los híbridos, la densidad adecuada para los híbridos elegidos y la fertilización en base a diagnóstico utilizando análisis de suelos y la determinación de agua en los dos metros del perfil del suelo, siempre van tener una mejor proyección”.
“Si bien en esta campaña los rendimientos han sido muy bajos, en algunos casos puntuales, ha sido la diferencia entre producir un rendimiento obviamente no satisfactorio y no producir absolutamente nada”, detalló el investigador de Oliveros.
maiz-clima-2.jpg
Al contexto hay que sumar algunos reportes de enfermedades poco frecuentes. Foto: INTA.
Cosecha al futura
Para la próxima campaña, recomendó la cosecha oportuna. Es decir, cuando el grano tiene alrededor de un 20% de humedad, momento en el que todavía se puede entrar en el campo sin grandes pérdidas de vuelco y quebrado. Además, en general, todavía hay tiempo para realizar un control oportuno de malezas de ciclo otoño-invernal y también a su vez resguardamos la inocuidad del grano en cuanto a lo que es contaminación con micotoxinas de hongos de espiga.
Asimismo, Ferraguti aconsejó “apoyarse en la red de ensayos de maíces de primera y de segunda que realiza el INTA Oliveros que permite a asesores y productores decidir qué híbridos utilizar en el Centro Sur de Santa Fe basados en la estabilidad y el potencial de rendimiento”. Para que, en base a los análisis de estabilidad y los parámetros agronómicos asociados, decidir qué híbrido se ajusta más a los requerimientos de la nueva campaña.