Desde el inicio de la gestión se ha elaborado un plan de trabajo de corto, mediano y largo plazo, que tiene en cuenta cuatro grandes ejes. Los mismos fueron trabajados en conjunto con el CIPPA y técnicos de la Subsecretaria de Producción de la provincia escuchando las prioridades planteadas por los empleados del sector y los matarifes locales. Se invirtieron más de 30 millones de pesos de fondos municipales.
Al 30 de diciembre de 2024, se faenaron 1001 bovinos que se traducen en 214.645 kilogramos de carne bovina. Por primera vez se faenaron de manera formal 224 cerdos (8.956 kilogramos) y 213 ovinos y caprinos. El total de cabezas faenadas es de 1.438 y 223.603 kilogramos de carne. Además, se incrementó en un 183 % la faena registrada respecto al 2023. Por otra parte, $ 29.263.609,13 es el total de pesos que recaudó la municipalidad por servicio de faena bovina de enero a diciembre 2024 y 9 (4 nuevos) son los matarifes habilitados que faenan en el matadero.
En este sentido también se avanzó en la regularización administrativa y el cumplimiento de la normativa vigente en cuanto a los requisitos que se deben cumplir para estar habilitados y tener la trazabilidad de los animales faenados en el matadero. Además, se mejoró infraestructura, mantenimiento de las mismas y equipamiento.
Impacto
El trabajo realizado por el área de bromatología tiene un impacto significativo en la salud pública de la población de varias maneras:
-En cuanto al Control de Calidad Alimentaria, las inspecciones de comercios aseguran que los alimentos que se venden cumplan con las normativas sanitarias, reduciendo el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos contaminados.
-Con a Capacitación en Manipulación de Alimentos y al ofrecer cursos y certificaciones para manipuladores de alimentos, se promueve una adecuada manipulación y almacenamiento, lo que disminuye la posibilidad de contaminación y mejora la calidad de los productos alimenticios.
-Los decomisos de productos no aptos para el consumo y la aplicación de multas a comercios infractores son medidas que protegen a la población, evitando que consuman alimentos dañinos o en mal estado.
-La capacitación y las inspecciones fomentan buenas prácticas en la manipulación y preparación de alimentos, lo que contribuye a una mayor seguridad alimentaria en la comunidad.
-Al controlar la calidad de los alimentos y asegurar que se sigan las normativas sanitarias, se previenen brotes epidémicos relacionados con el consumo de alimentos contaminados.
-La labor del área de bromatología también ayuda a crear conciencia en la población sobre la importancia de consumir alimentos seguros y saludables, promoviendo hábitos alimentarios responsables.
-La atención especial a comercios que atienden a poblaciones vulnerables (niños, ancianos) asegura que estos grupos tengan acceso a alimentos seguros, protegiendo su salud.
Fuente. Municipalidad de Aluminé.