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La sistematización de los suelos reduce hasta un 70 % las pérdidas

Reducir la erosión hídrica en un 73 % y proteger la productividad agrícola: el ambicioso plan de Entre Ríos para sistematizar suelos a nivel de cuenca revoluciona la región.

En la provincia de Entre Ríos, un innovador plan de sistematización de suelos a nivel de cuenca está transformando la gestión agropecuaria. Con foco en la Cuenca del Arroyo Gómez (Diamante), el proyecto reduce hasta un 70 % las pérdidas de suelo, mejora la infraestructura vial rural y fortalece la sostenibilidad económica y ambiental. A julio de 2025, las obras avanzan con éxito, marcando un hito en la conservación de recursos naturales.

Los suelos de Entre Ríos enfrentan una amenaza constante: la erosión hídrica. Factores como suelos con baja infiltración, pendientes pronunciadas y lluvias intensas, combinados con prácticas agrícolas inadecuadas, generan pérdidas de hasta 20 tn/ha/año, superando el umbral tolerable de 5 tn/ha/año. Esto no solo degrada el suelo fértil, sino que impacta negativamente la productividad de cultivos clave como maíz, trigo y soja, y daña la infraestructura vial rural.

El proyecto, liderado por el INTA, la Fundación Proiectum, universidades como la UNER y la UBA, y organismos provinciales, aborda esta problemática con un enfoque integral. “No se trata solo de conservar suelo, sino de integrar ordenamiento territorial y mejorar la calidad de vida rural”, explica Jorge Gvozdenovich, coordinador técnico del INTA Entre Ríos.

Innovación a escala de cuenca

La iniciativa se centra en la sistematización de la Cuenca del Arroyo Gómez, que abarca 7.679 hectáreas entre Libertador San Martín y General Racedo. A través de mapas de suelos, curvas de nivel y división en subcuencas, se diseñaron más de 2.800 km de terrazas y 570 km de canales colectores. Estas obras, iniciadas en 2024 y proyectadas a culminar en julio de 2025, ya muestran resultados: la pérdida de suelo se redujo de 17 a 4,6 tn/ha/año, preservando 2.219 tn de maíz, 482 tn de trigo y 381 tn de soja anuales.

Además, la sistematización mejora la eficiencia del agua, aumenta la infiltración y reduce el escurrimiento, protegiendo caminos rurales y disminuyendo costos de mantenimiento. “Esto no solo beneficia a los productores, sino que impulsa el desarrollo socioeconómico de la región”, destaca Gvozdenovich.

Impacto económico y sostenibilidad

El proyecto tiene un impacto directo en la economía local. Al preservar la fertilidad del suelo, se garantiza la sostenibilidad de la producción agropecuaria, un pilar clave para Entre Ríos. La mejora en la transitabilidad de caminos rurales reduce costos logísticos y facilita el acceso a mercados. Además, el enfoque participativo, que involucra a productores, cooperativas y municipios, asegura soluciones adaptadas a las necesidades locales.

La Jornada Regional de Manejo y Conservación de Suelos, realizada en Paraná, destacó la importancia de estas iniciativas. Con la participación de autoridades de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba, se debatieron leyes provinciales y estrategias para replicar este modelo en otras regiones.

Con un enfoque sistémico, el proyecto de la Cuenca del Arroyo Gómez se posiciona como un referente para otras provincias. La combinación de tecnología, conocimiento local y colaboración institucional demuestra que es posible enfrentar los desafíos ambientales mientras se impulsa la economía rural. A julio de 2025, Entre Ríos lidera el camino hacia una agricultura más resiliente y sostenible.

Fuente: INTA