La resolución introduce un sistema simplificado para registrar y fiscalizar fertilizantes, eliminando barreras administrativas que frenaban a los productores. Ahora, la autogestión es la clave: menos papeles y más acción, sin sacrificar los estándares de seguridad que exige la ley. Es un cambio que ahorra tiempo y dinero.
Nuevas reglas
No todo es rapidez; también hay control. Las nuevas pautas aseguran que cada fertilizante cumpla con normas estrictas de calidad y trazabilidad. Desde la producción hasta el campo, el Senasa apuesta por insumos confiables que protejan la salud del suelo y las cosechas.
¿Productos ya aprobados en países top? Registro automático. ¿Importaciones? Solo un aviso, sin esperas. Estas reglas alinean a Argentina con los sistemas de trazabilidad globales, facilitando el comercio con mercados exigentes y posicionando al país como un jugador competitivo en el agro internacional.
El Senasa no se detiene aquí. Estas medidas son parte de un plan mayor para modernizar los marcos regulatorios, fortalecer la producción agrícola y promover un uso responsable de insumos. Todo esto, en línea con las políticas sanitarias que buscan un campo más sostenible y rentable.
Fuente: Senasa