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Recuerdos de un hito: así apagaron en 5 días un incendio forestal en la Patagonia

Un incendio imparable y una solución que Argentina parece haber olvidado. La historia del Canadair, que en apenas cinco días hizo lo que parecía imposible en el sur.

La memoria colectiva de la Patagonia conserva un hito tecnológico que ocurrió hace cinco décadas. Durante los años setenta, un incendio forestal asoló la zona cordillerana del Paralelo 42, el fuego permaneció descontrolado durante varios meses y alcanzó una repercusión internacional alarmante.

Ante la magnitud del desastre, la empresa canadiense fabricante del hidroavión hidrante Canadair envió dos unidades equipadas con cuatro tripulaciones y mecánicos especializados. El resultado fue asombroso: las aeronaves extinguieron el incendio por completo en apenas cinco días.

Más allá de sofocar los incendios, aquella demostración de eficiencia operativa buscó interesar al Estado argentino en la adquisición de estas máquinas, pero el país nunca concretó la compra.

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El Canadair carga 6.000 litros de agua en 12 segundos operando directamente sobre lagos.Foto: @alberto.montero

Para esa época, los eventos de fuego eran raros y poco comunes, un contraste absoluto con la realidad actual.

Este recuerdo encendió las redes sociales a partir de una publicación de Alberto Montero. El especialista sostiene que la solución requiere un cambio en la jerarquía del equipamiento. Montero enfatizó que "Argentina necesita 4 de estos hidroaviones y solo bajo la órbita exclusiva de la Fuerza Aérea Argentina", con base permanente en ciudades como Bariloche para garantizar una respuesta en menos de tres horas en cualquier punto de la Patagonia.

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Hace medio siglo, en la zona del Paralelo 42, dos hidroaviones Canadair extinguieron en solo cinco días un incendio que llevaba meses descontrolado y tenía repercusión internacional. Foto: @alberto.montero

Ingeniería de precisión frente al caos ígneo

El diseño del Canadair permite una operatividad única en geografías con espejos de agua. Edmundo Jones, piloto con vasta experiencia en la cordillera, presenció una demostración en el Lago Futalaufquen en 1979 y destacó la superioridad de este modelo.

En diálogo con +P, Jones - quien "volaba sobre la cordillera para la gobernación de Chubut, desde Bariloche hasta el límite de Santa Cruz"- recuerda que estas naves "cargan unos 6.000 litros en unos 40 segundos aproximadamente", aunque en condiciones óptimas el llenado de los tanques requiere apenas 12 segundos.

Jones explica que esta capacidad habilita una estrategia táctica denominada "calesita", donde varios aviones arrojan agua de forma consecutiva y generan un impacto hídrico masivo en una hora de trabajo. A diferencia de otras naves, los Canadair poseen una estructura fabricada específicamente para soportar las turbulencias extremas que genera el calor de los incendios forestales.

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En 1979, el piloto Edmundo Jones presenció demostraciones en el Lago Futalaufquen, donde estas naves cargaban 6.000 litros de agua en apenas 12 segundos para combatir el fuego. Foto: @alberto.montero

El error de combatir el fuego con aviones de pasajeros

El piloto comenta que la actual estrategia de combate emplea naves que los expertos consideran poco aptas para la zona andina. Jones criticó severamente el "uso publicitario del Boeing 737" como avión hidrante. Para el especialista, esta aeronave cumple funciones de transporte de pasajeros, pero carece de eficiencia en el combate forestal, ya que requiere pistas asfaltadas de más de 2.000 metros para reabastecerse.

Jones afirmó con contundencia que "entre carga y carga se toma demasiado tiempo", mientras que un hidroavión retorna al foco del incendio en solo 5 o 10 minutos tras cargar en un lago cercano.

Además, el Boeing corre el riesgo de sufrir daños estructurales graves si enfrenta las corrientes de aire caliente propias de un gran incendio.

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Los expertos aseguran que los Canadair poseen una estructura fabricada específicamente para soportar las turbulencias extremas. Foto: @alberto.montero

Un presente crítico que exige respuestas de Estado

La situación forestal en el sur empeoró drásticamente en las últimas décadas. En la actualidad, la región enfrenta un promedio de 100 a 150 incendios anuales, una cifra que contrasta con la recurrencia histórica de un gran evento cada 300 años. El 95% de los incendios actuales responde a causas humanas vinculadas a la negligencia.

Los datos recientes confirman la urgencia de medidas como las que menciona Montero. Entre octubre de 2024 y marzo de 2025, el fuego destruyó 31.722 hectáreas en Neuquén, Río Negro y Chubut, una superficie que cuadruplica los daños de la temporada anterior.

Somos testigos de temporadas de incendios cada vez más frecuentes y cada vez más extendidos. Sin una política preventiva y la recuperación de herramientas probadas, el bosque andino-patagónico arriesga una degradación quizá irreversible.