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Revolución biotecnológica: En Argentina, crean el primer tratamiento que salva a colmenas de un virus letal

¿Y si el futuro de la apicultura mundial se escribe desde un laboratorio del INTA en Castelar? Una herramienta argentina reduce hasta en un 70% la mortalidad por ABPV.

Un equipo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) acaba de publicar resultados históricos: por primera vez en el mundo, la interferencia por ARN (RNAi) administrada por vía oral logra controlar el virus de la parálisis aguda de la abeja (ABPV), uno de los patógenos más devastadores para la apicultura global.

El ABPV provoca temblores violentos, pérdida de pelo, incapacidad de vuelo y muerte súbita en cuestión de días. En colmenas estresadas —como ocurre durante la producción de reinas o la exportación de material vivo— la mortalidad puede superar el 90%. En Argentina, con más de 2,5 millones de colmenas y el tercer puesto mundial en exportación de miel, este virus representa una amenaza económica y ecológica de primer orden.

El avance de Argentina que cambia las reglas

“Demostramos que la administración oral de ARN interferente específico reduce significativamente la carga viral y mejora de manera drástica la supervivencia de las abejas infectadas”, resume Cecilia Ferrufino, investigadora del Instituto de Virología del INTA y líder del proyecto.

En los ensayos controlados:

  • Las abejas tratadas con ARNi específico contra ABPV presentaron cargas virales hasta 100 veces menores.
  • La mortalidad cayó por debajo del 30 % frente al 80-90 % de los grupos control sin tratamiento.
  • El ARNi no específico (placebo molecular) no mostró efecto, lo que confirma la especificidad del mecanismo.

“Es la primera evidencia concreta de que la interferencia por ARN puede usarse como herramienta práctica y segura en colmenas adultas”, celebra María José Dus Santos, coinvestigadora del trabajo.

Cómo funciona la tecnología

La RNAi aprovecha un mecanismo natural de defensa antiviral presente en todos los insectos: al alimentar a las abejas con ARN de doble cadena diseñado a medida, se activa la maquinaria celular que identifica y destruye el ARN viral del ABPV, bloqueando su replicación antes de que cause daño masivo.

El equipo —integrado también por Fernanda González y Ricardo Salvador— ya trabaja en la formulación comercial y en pruebas de campo para 2026. Además, los resultados abren la puerta al control de otros virus letales como el virus de las alas deformadas (DWV), responsable del colapso de colmenas en todo el mundo.

“Esta tecnología no reemplaza las buenas prácticas apícolas, sino que las potencia. Es un complemento preventivo ideal para momentos críticos como traslados, exportaciones o estrés nutricional”, explica Ferrufino.

Impacto global desde Argentina

Con una producción anual cercana a las 80.000 toneladas de miel y exportaciones que superan los 200 millones de dólares, Argentina no solo protege su economía apícola: protege la polinización de cultivos que representan más del 30 % de los alimentos que consume la humanidad.

El desarrollo posiciona al INTA como referente mundial en sanidad apícola biotecnológica y abre un nuevo capítulo en la lucha contra el declive global de polinizadores.

La apicultura argentina no solo sobrevive: lidera la vanguardia científica para salvar a las abejas del planeta. El zumbido de la esperanza tiene acento bonaerense.