La idea oficial que se amplía la superficie para que se pueda trabajar en cultivos que ya tienen desarrollo en otras zonas de la provincia, como forrajes, olivos, frutos secos, vid y cerezas.
“De ninguna manera”
La precisión más categórica llegó de Hipólito Salvatori, secretario de Ambiente y Recursos Naturales, dependiente del Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales: “De ninguna manera se pretende regar con agua de reúso”, afirmó.
El funcionario explicó que la política hídrica respecto de Vaca Muerta marcha por dos andariveles: Por un lado, lograr que el agua que captan las operadoras se pague a lo que realmente vale, promoviendo además políticas de reúso a nivel industrial. Y por otro lado, utilizar la red de infraestructura hidráulica que ya tiene la industria para tomar de ella agua cruda del río y regar en sectores de Vaca Muerta. “Exactamente es en base a la ‘red azul’, que posee la provincia en propiedad de EPAS”, precisó.
Salvatori situó además la escala del proyecto: “Los proyectos de riego en Vaca Muerta son de menor envergadura que los del Corredor del Viento (50.000 hectáreas), pero de ninguna manera se está planteando regar con agua de reúso industrial”. El reúso para fines agrícolas, aclaró, sí está previsto en algunas plantas de tratamiento de líquidos cloacales, como en Zapala, Tricao Malal y Plaza Huincul.
“De ninguna manera se pretende regar con agua de reúso”, afirmó Hipólito Salvatori, secretario de Ambiente y Recursos Naturales.
Qué es la "Red Azul"
El proyecto por el cual se planea construir un gran reservorio de agua, para abastecer a todas las petroleras, consistente en unas 10 piletas, fue diseñado por EMHIDRO S.E.P. (Emprendimientos Hidroeléctricos Sociedad del Estado Provincial del Neuquén), la empresa pública que planifica, desarrolla y gestiona obras de aprovechamiento de los recursos hídricos de la provincia.
Según los datos técnicos del proyecto, el acueducto tendrá una extensión aproximada de 70 kilómetros, será enterrado y captará agua en el tramo medio del río Neuquén, a la altura de Añelo. El sistema de impulsión salvará un desnivel de unos 130 metros en un tramo de unos 10 kilómetros, y la conducción se completará con 60 kilómetros de ramales.
El financiamiento está previsto a través de un título público —un bono verde—, con un período de gracia equivalente a la duración de la construcción y la puesta en marcha, y un repago basado en contratos de compra garantizada (take or pay) que se firmarán con las operadoras próximas a la traza, a tarifa de agua industrial.
EMHIDRO enumera en su proyecto, beneficios en tres planos. Para la provincia, un mejor control sobre la extracción y el uso del agua, menos circulación de camiones de transporte —con el consiguiente menor desgaste de rutas y caminos y menor contaminación ambiental— y la posibilidad de llevar agua a zonas donde hoy no la hay, lo que a futuro podría habilitar nuevos polos económicos.
Para la industria, mejor acceso al recurso y reducción de costos logísticos y de emisiones de CO2. Y en términos de desarrollo, la obra promete generar nuevos puestos de trabajo “y ampliar el potencial forestal y ganadero del territorio”.
El propio proyecto deja planteada, a futuro, la posibilidad de un uso adicional: la llamada “Red Verde” contempla que, más adelante, la misma infraestructura pueda reutilizarse para conducir agua con fines de riego, usos agroforestales y otros destinos productivos.
FUENTE: Redacción +P