A continuación, un repaso país por país de cómo cada región enfrenta este fenómeno que remodela el mapa vitícola del planeta.
Francia: 130 millones de euros para arrancar
Francia fue el primer gran productor en activar un mecanismo de arranque definitivo con respaldo estatal. La Comisión Europea aprobó el régimen solicitado por el sector vitivinícola francés, instrumentado a través de FranceAgriMer. El programa moviliza alrededor de 120 millones de euros destinados a financiar la retirada de viñedos a razón de 4.000 euros por hectárea arrancada.
El objetivo declarado es reducir la oferta en un mercado donde el consumo cayó en picada. Sin embargo, el plan solo permitiría retirar del mercado alrededor de 1,5 millones de hectolitros, equivalente al 10% del excedente estimado para de 2025. Potencias como Francia llegan a plantearse eliminar hasta 100.000 hectáreas de vides hacia 2029.
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La ministra de Agricultura, Annie Genevard, presentó los detalles del plan de salida de la crisis vitivinícola
España: el mayor viñedo del mundo bajo presión
El país posee la mayor superficie vitícola del planeta, con 930.000 hectáreas en 2024, pero perdió un 1,5% respecto al año anterior. Las principales organizaciones agrarias —ASAJA, COAG y UPA— reclamaron a la Comisión Europea una ayuda financiera al arranque de viñedo y la prohibición de nuevas autorizaciones de plantación para los años 2025, 2026 y 2027.
En paralelo, el gobierno distribuyó 75,7 millones de euros entre las comunidades autónomas para la reestructuración y reconversión de viñedos en 2025. El sector estima que es necesario arrancar hasta el 10% de la superficie nacional para equilibrar oferta y demanda. Los viticultores también señalan que, sin ayudas, muchos pequeños productores optan por cambiar de cultivo hacia el olivar, el almendro o el pistacho.
Italia: la excepción que confirma la regla
A contramano de sus vecinos, Italia fue una excepción dentro del bloque comunitario y aumentó ligeramente su superficie vitícola hasta las 728.000 hectáreas en 2024. No obstante, también forma parte del plan europeo de apoyo al arranque, que también aplica a su territorio.
El país lanzó además una campaña institucional para reivindicar el vino como pilar cultural frente a las crecientes presiones regulatorias del bloque.
EEUU: En California hay 20.000 hectáreas en la mira
La superficie vitícola lleva once años consecutivos reduciéndose, desde el máximo de 453.000 hectáreas en 2013 hasta 385.000 hectáreas en 2024, una caída del 0,7% respecto al año anterior. California concentra el debate.
El experto en viticultura Jeremy Bitter propuso arrancar unas 20.000 hectáreas, con énfasis en zonas costeras: 11.300 ha en la costa, 2.800 ha de Cabernet Sauvignon, 2.000 ha de Pinot Noir y 2.000 ha de Chardonnay.
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California propone eliminar 20.000 hectáreas ante once años consecutivos de caída en superficie.
Los envíos de vino cayeron un 4,2% en 2024, y el cambio demográfico —con nuevas generaciones que prefieren bebidas de menor graduación— profundiza el desequilibrio entre lo que se produce y lo que se vende. Se reporta además el abandono de más de 40.000 hectáreas en todo el estado.
Australia: "es un desastre" y hay un culpable
La industria vitivinícola australiana, valuada en 45.500 millones de dólares, atraviesa lo que los propios referentes del sector califican como una depresión. "Estamos eliminando viñedos", admitió el empresario Darren De Bortoli al diario Sydney Morning Herald.
El diagnóstico apunta a un cambio generacional: la Generación Z y los millennials abandonan el vino tinto —y el alcohol en general— en favor de bebidas más ligeras o sin alcohol.
El inventario nacional de vino a junio de 2024 era de 1.960 millones de litros, con un ratio stock/ventas de 2,13 para el vino tinto, lo que equivale a más de dos años de existencias. Las exportaciones a granel cayeron un 19,5% en volumen y un 25,7% en valor en el primer trimestre de 2025.
El organismo estatal ABARES apunta directamente a la posibilidad de que más viñedos sean abandonados o arrancados, especialmente en regiones interiores afectadas por restricciones hídricas.
Chile: 6.080 hectáreas menos en un solo año
Del otro lado de la cordillera tambien tienen la erradicacion sobre la mesa. Según el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), el viñedo chileno se redujo en 6.080 hectáreas entre 2020 y 2021, una caída del 4,5%, con epicentro en las regiones costeras de Casablanca y San Antonio, y en las interiores de Colchagua, Cachapoal y Maipo.
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Argentina perforó las 200.000 hectáreas de vid: perdió 27.724 ha en la última década.
El Cabernet Sauvignon fue la variedad más afectada en términos absolutos, con una pérdida de 2.300 hectáreas (−5,7%), aunque sigue siendo la más plantada con 37.750 ha. La Syrah sufrió la mayor caída porcentual (−8,7%), seguida por Pinot Noir (−6,4%), Merlot (−4,8%) y Carmenère (−4,7%). Para 2023, la superficie de vides para vinificación alcanzó 124.436 hectáreas, una disminución del 4% respecto al catastro anterior.
Argentina: debajo de las 200.000 hectáreas por primera vez en décadas
En la última década (2016-2025), la superficie total disminuyó un 12,4%, lo que equivale a la pérdida neta de 27.724 hectáreas. Mendoza, que concentra el 70,6% del total nacional, perdió 17.903 hectáreas (−11,3%) desde 2016, aunque el Valle de Uco mantiene signos de expansión. San Juan, segunda provincia productora con el 19,7% del total, experimentó una caída más pronunciada: 8.830 hectáreas menos (−18,6%) en la última década.
A diferencia de Europa, la estrategia argentina no apuesta a la erradicación masiva subsidiada, sino a la diversificación hacia mosto concentrado, pasas y uva en fresco.
El telón de fondo: un mercado que ya no crece
Detrás de cada arranque hay una ecuación que no cierra. La producción y el consumo mundiales de vino cayeron casi un 10% en diez años, pero el descenso europeo es mucho más pronunciado. En ese contexto, la Comisión Europea aprobó en diciembre de 2025 un plan de apoyo al sector que, sin embargo, solo aborda una parte del problema: la oferta.
Ignora el descenso del consumo y los cambios en los hábitos. La Unión Europea también debate nuevas medidas de prevención de excedentes, incluyendo la cosecha en verde y mayor flexibilidad en el régimen de autorizaciones de replantación. La superficie total del bloque se redujo un 0,8% en 2024, hasta los 3,2 millones de hectáreas.
El mundo no solo arranca cepas. Arranca también décadas de un modelo productivo que asumía que el consumo de vino crecería para siempre.
FUENTE: Redacción +P