Durante seis meses, estudiantes de las EPEA de Neuquén participaron de la crianza, el engorde y la preparación de ovinos y bovinos. Foto: Gentileza
Del aula a la rutina productiva
La propuesta se organizó en categorías de acuerdo con las edades de los participantes. Los más jóvenes, de entre 9 y 13 años, trabajaron con borregas, mientras que los estudiantes de 14 a 18 años se concentraron en la recría de terneras. En ambos casos, el proceso incluyó aspectos centrales del manejo animal, como la alimentación, la sanidad, el seguimiento del desarrollo y la preparación para la jura.
La experiencia permite trasladar a situaciones concretas los conocimientos adquiridos durante la formación técnica. La producción ganadera depende de una serie de variables relacionadas entre sí y que los resultados no se obtienen de un día para otro. La nutrición, el estado sanitario, el comportamiento y el manejo de cada ejemplar forman parte de un mismo proceso.
Ese aprendizaje también tiene una dimensión humana. La atención de los animales requiere organización, compromiso y trabajo en equipo, además de la capacidad de resolver dificultades que pueden surgir durante la crianza. Son herramientas que acompañan a los jóvenes tanto en su futuro desempeño profesional como en el desarrollo de su autonomía.
"Participo del Concurso Tromen con una ternera Jersey que me donó Las Vertientes. Criarla es alimentarla día y noche, cuidar que no se lastime y que no agarre mañas, ponerle el bozal y hacer que camine", dijo Olivia Querejeta en diálogo con +P. Olivia, quien vive en San Martin de los Andes, obtuvo el segundo premio en la categoría Especie Bovinos.
Aprendizaje en conjunto
La preparación para el Concurso Tromen también incluyó instancias de capacitación e intercambio entre las comunidades educativas. En agosto, alrededor de 70 docentes y estudiantes participaron de una jornada en la EPEA 2 de Plottier, en ese momento profundizaron conocimientos sobre el proceso ganadero y compartieron experiencias vinculadas con el manejo animal. El encuentro permitió reforzar los contenidos trabajados en cada establecimiento y sumar herramientas para afrontar los desafíos de la crianza y la preparación de los ejemplares.
El desarrollo del certamen requirió, además, una organización que trascendió el trabajo cotidiano de las escuelas. La Sociedad Rural del Neuquén acompañó a los participantes con asesoramiento técnico, provisión y distribución de alimento balanceado y coordinación del traslado de los animales hasta la exposición.
A ese esquema se sumó la colaboración de docentes, familias y productores, cuyo aporte resultó fundamental para sostener durante seis meses las tareas de alimentación, cuidado sanitario y seguimiento de los ejemplares.
Desde su primera edición, en 2024, el Concurso Tromen fue ampliando su alcance y fortaleciendo el vínculo entre la educación técnica y la actividad ganadera. La incorporación de nuevas instituciones y la participación de estudiantes de distintas localidades consolidaron una propuesta que busca acercar a los jóvenes al funcionamiento real de los sistemas productivos.
FUENTE: Gobierno Provincia de Neuquén