Frente a este complejo escenario, no está de más considerar las palabras del especialista Salvador Di Stefano, en uno de sus últimos escritos para las empresas en donde señala los siguientes tips a tener en cuenta el ahorrista medio para cubrise en el corto y mediano plazo.
- La política cambiaria nos lleva a una apreciación del peso, que termina favoreciendo a los instrumentos en pesos que ajustan por inflación en el mercado.
- La escasa emisión de moneda, la sensación de que no hay pesos, juega en contra de una política de acumulación de reservas, el gobierno desea que los particulares saquen los dólares del colchón y hagan transacciones en el mercado en dólares. Difícil que ello ocurra, y podemos entrar en una recesión de características muy duras.
- Mientras la economía se define entre una recesión dura o muy dura, la inflación seguirá ubicándose en niveles más elevados que los dólares billetes y el dólar mayorista, con lo cual todo lo que ajuste por inflación será un buen negocio.
- En este escenario cuidado con los créditos que ajustan por inflación, lucen atractivos, pero son un arma de doble filo. Con recesión podes perder el empleo, tener caída del poder adquisitivo de tu salario, y el precio de los bienes que adquirís (por ejemplo, un rodado) podría bajar si necesitas liquidez. No parece oportuno tomar deuda ajustada por inflación.
- Una vez más sostenemos que en el contexto actual el dólar dejó de ser objeto de deseo. La moneda que más va a defender tus ahorros es el peso ajustado por inflación, al menos en la coyuntura que vivimos, y con un escenario de superávit fiscal, comercial, no emisión y baja del riesgo país.