Lo había anunciado el ministro de Economía, Luis Caputo, a fines de agosto, señalando que el Gobierno trabajaba intensamente para que los dólares del blanqueo depositados en las Cuentas Especiales de Regularización de Activos (CERA) puedan ser utilizados para comprar bienes sin necesidad de convertirlos en pesos. Es decir, que mediante una tarjeta de débito en dólares las personas puedan usar ese dinero para pagar directamente en esa moneda.
Pero claro, para poder aplicar esta medida sin problemas, el Gobierno, el sistema financiero, los comercios y en especial las empresas que manejan las tarjetas de débito, deben trabajar para poder eliminar las regulaciones que hoy existen en el mercado que impiden que un consumidor pueda usar el 'plástico' y pagar con sus dólares que tiene en el banco cualquier compra que quiera realizar.
En la Argentina ya es posible vincular una tarjeta de débito a una caja de ahorro en dólares, algo que muchos argentinos suelen hacer cuando viajan al exterior y prefieren gastar sus dólares en cuenta para no pagar recargos si lo hacen en pesos. El paso que falta ahora, y en el que está trabajando Economía junto a las empresas que manejan las tarjetas, es dar las facilidades necesarias para que con esos dólares se pueda gastar en el país. Y eso incluye a todos los dólares; los ya depositados en el sistema, como a aquellos que están en las cuentas CERA. "El concepto es que el dólar funcione como moneda de referencia en el mercado transaccional lo mismo que hoy lo hace el peso", aseguró un funcionario de Economía que está trabajando en el tema.
Según la misma fuente, este mecanismo podría implementarse a partir de los primeros meses de 2025. Desde el Banco Central afirman que no es necesaria ninguna modificación normativa para el pago con tarjeta de débito en dólares, por lo que lo único pendiente para que el mecanismo se ponga en marcha es que las tarjetas y los adquirentes (aquellos que le venden la terminal de pagos a los comercios) pongan en marcha todo el desarrollo necesario para la implementación del sistema. Cerrada esta primera etapa, se pasaría a la tarjeta de crédito y al uso de efectivo para cancelar pagos entre privados con dólar billete. Quedará una tercera etapa del proyecto, para el segundo semestre del año, que contempla la posibilidad de pagar impuestos con los dólares físicos que uno tiene en sus cuentas bancarias o fuera de ellas, pero siempre declarados dentro del sistema.
Desde Economía también confirmaron que se va a poder exhibir los precios en las dos monedas. Con ello, el Gobierno va a estar impulsando de facto un sistema bimonetario al igual que existe en Perú y en Uruguay, donde se pueden usar tanto dólares como la moneda nacional. Resta definir, en el caso de Argentina, si se va a impulsar una reforma en la ley que establece el curso forzoso del peso para que deje de tener esta característica. En otras palabras, más allá de que un comercio pueda aceptar moneda estadounidense al vender un producto, luego tendría que transformarla a pesos para pagar los impuestos, porque por lo menos como está ahora la ley, solo tiene poder cancelatorio de deuda la moneda nacional. De ahí el apuro de cerrar cuanto antes la tercera etapa del proyecto en la que se incluye el pago de tributos con dólares.