Aseguró que “la época de la tasa negativa culminó hoy”, tras la licitación de letras del Tesoro que realizó este miércoles el Palacio de Hacienda. La estrategia de licuación de pesos le permitió al equipo económico reducir, por esa vía, una parte importante de los pasivos remunerados del Banco Central.
“Hicimos una licitación donde pusimos una tasa mínima de 4,25% a 90 días para darle al mercado la señal de que la función de la tasa real negativa de los primeros meses ya cumplió su objetivo. Ahora lo que se crea de dinero primario por pasivos remunerados ya no es un problema mayor”, definió el ministro de Economía. La estrategia de licuación había sido una de las columnas sobre las que se apoyó el programa monetario desde el cambio de Gobierno.
“Argentina al ser un país sin crédito el mecanismo de transmisión (de tasa de interés) es nulo. Si hubiésemos seguido el libro y poníamos tasas positivas, por el lado de la creación primaria de dinero hubieran explotado los intereses endógenos de los pasivos remunerados y nos habrían forzado a emitir una base monetaria cada dos meses y medio y podríamos estar en hiperinflación. Y sería imposible salir de la trampa esa”, describió.
Y sobre su plan económico también destacó al bono Bopreal del Banco Central. “Dije que iba a tener tres funciones: absorber pesos, recomponer relación de importadores con proveedores. Y servir de amortiguador de suba del tipo de cambio. Ahora se ve cómo todas estas cosas estaban todas interrelacionadas. Si tocas un cable mal explota todo”, graficó. Sobre la baja de las alícuotas al impuesto PAIS para las importaciones en caso de que se apruebe la Ley Bases en el Congreso, Caputo reiteró: “Lo vamos a retrotraer y a medida que tengamos superávit fiscal, vamos a seguir bajando impuestos”. Tras el discurso, especificó que ese retoque de alícuotas operaría desde el 1° de julio en caso de que el tratamiento parlamentario fuera favorable para el oficialismo.