“Por otro lado, vemos una compra mucho más racional por parte de los consumidores, una compra mucho más planificada. Vemos cambios de hábitos y de comportamientos utilizando más tarjetas de crédito. Más allá de todo, es muy alta”.
“Sacarse de encima los pesos”
“Tenemos que entender que en los segmentos industriales hay muy poca generación de bienes y si la oferta está reducida, hay sobrecirculación de pesos. La gente se quiere sacar los pesos de encima y eso implica salir a comprar o salir a endeudarse a aquellos que tienen herramientas”, aseguró Calvete.
El titular de INDECOM resaltó el impacto de la canasta alimentaria en el índice y dijo: “Alimentos e higiene tiene una incidencia del 30% en lo que es la medición del IPC.
Obviamente la caída de la carne es otro de los factores a tener en cuenta porque es una variable que cuando se dispara incide mucho. Por otro lado, cuando hay sobreoferta, baja mucho también”.