Mientras que el IPC parece estacionarse por ahora en torno al 4%, el tipo de cambio marginal se mueve en una especie de serrucho, con meses en los que avanza con fuerza y en otros pierde parte de lo ganado anteriormente. En cuanto a la tasa de interés, luego de la abrupta caída que experimentó meses atrás, actualmente parece intentar recuperar parte del terreno perdido en todo este último tiempo.
Sin dudas que este escenario, para el ahorrista tradicional, que tiene como prioridad mantener la capacidad de compra de su capital sin incurrir en mayores riesgos, genera fuertes interrogantes en cuanto a cuál es la mejor opción en busca de dicho objetivo. Una manera de tratar de entender las proyecciones financieras es tomar como referencia los datos que surgen del habitual informe que publica mensualmente el Banco Central, denominado Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM).
Cabe recordar que en este informe se publican las proyecciones de un importante número de consultoras, bancos y otras fuentes, referidas a cuestiones tales como la inflación esperada, las tasas de interés, la evolución del tipo dólar oficial, comercio exterior, nivel de actividad, desempleo, resultado fiscal, entre otras. Si bien todas estas variables tienen su propio peso, para el inversor adquieren especial relevancia las tres primeras, es decir, las referidas a la inflación, tasas de interés y tipo de cambio.
Si se toman en cuenta las estimaciones para el trimestre agosto-octubre, surge que la inversión más interesante sería el plazo fijo ajustado por UVA, que si bien tiene un plazo mínimo de 180 días, capta un índice de precios al consumidor entre el 4 y el 5%. Es por ello que en este período mostraría una suba del orden del 12,3%.
Diferente es el caso del plazo fijo tradicional, pues en un escenario en el que se prevé cierta estabilidad de las tasas de interés algo por debajo de la inflación, en este trimestre apenas tendría un rendimiento del orden del 9,6%.
Por el lado del dólar, si bien el REM solo muestra las estimaciones del oficial, se puede hacer un pronóstico bajo tres supuestos: que la brecha que lo separa del blue baje levemente hasta el 45%, que trepe apenas hasta el 50% o, en el peor de los casos, que suba en forma sostenida hasta el 55%.
En lo que hace al dólar oficial, este subiría el 6,9%, en tanto que el blue en el primer caso treparía alrededor de un 5,7%, mientras que bajo el segundo supuesto su avance rondaría el 7,7%, y finalmente si esta se disparara al 55%, su incremento en el trimestre sería del orden del 8,1%.
En definitiva, mucho de la evolución de estas variables dependerá de la eficacia que tengas las medidas del Gobierno para estabilizar al economía y generar confianza en el sistema. Si se tomar como hipótesis que esto podría llegar a suceder, el plazo fijo UVA vuelve a ser la inversión que más retornos podría generar para el ahorrista, haciendo el corte agosto-octubre 2024.
Fuente: Redacción +P con aportes de IProfesional.