Principales mercados y estrategias comerciales
En esta temporada, Estados Unidos se consolidó como el principal destino de la cereza argentina, con 2.615 toneladas (32% sobre el total exportado) enviadas hacia ese destino. China, por su parte, recibió 2.395 toneladas (29%), con una particularidad clave: la fruta ingresó a este mercado en los meses de noviembre y diciembre, cuando los precios aún eran altos debido a la ventana que se genera con la oferta temprana. En contraste, Chile envió sus principales cargamentos a China después del 1 de enero, cuando los precios se desplomaron por la sobreoferta generada y una demanda más débil de lo común.
Además de Estados Unidos y China, Argentina ha logrado diversificar sus exportaciones a mercados como España, Medio Oriente y el sudeste asiático. Esta estrategia minimiza los riesgos comerciales y protege a la industria de la volatilidad de un mercado específico, a diferencia de Chile, donde el 90% de exportaciones se concentran en China.
Un futuro desafiante y oportunidades para Argentina
Fuentes empresariales del sector han destacado que la temporada de cerezas en Argentina fue muy positiva, no solo por el volumen exportado, sino también por los buenos retornos obtenidos. Sin embargo, advierten que en el futuro se deberán buscar nuevas estrategias comerciales para mantenerse competitivos.
Chile, en respuesta a la crisis de precios en China, ha comenzado a evaluar otros mercados, lo que podría generar una mayor competencia en destinos que anteriormente no consideraba prioritarios. Este posible reacomodamiento podría afectar el equilibrio del mercado internacional de cerezas, ya que un cambio en la distribución de la oferta chilena podría generar una saturación en otros destinos.
Ante este escenario, el país debe continuar con su política de apertura de nuevos mercados y consolidar los ya existentes. La clave del éxito radica en mantener la calidad que caracteriza a la cereza argentina y que le otorga un diferencial de precio frente a sus competidores.
Conclusión
Argentina ha logrado un desempeño excepcional en la exportación de cerezas durante esta temporada, con un crecimiento sólido y precios sostenidos en mercados clave. Su estrategia de diversificación ha sido fundamental para evitar crisis como la que enfrentó Chile. No obstante, el desafío a futuro será mantener su competitividad en un mercado global cada vez más disputado. La búsqueda de nuevos destinos y la garantía de calidad serán factores determinantes para seguir fortaleciendo la industria cerecera argentina.