“Debe hacer frío en esta época para que las plantas comiencen a entrar en senescencia, que es la pérdida natural de hojas. Cuando esto ocurre, la planta transfiere diversos nutrientes a las ramas, donde se almacena energía para brotar en la siguiente cosecha. Sin embargo, actualmente las hojas no caen; en las plantas envejecen mucho y acaban sin realizar la fotosíntesis, fundamental para acumular reservas”, explicó Sezerino.
Con hojas envejecidas e incapaces de realizar correctamente la fotosíntesis, las plantas no pueden acumular la energía necesaria para una buena producción en el siguiente ciclo, lo que se traduce en una menor cantidad y calidad de frutos. “Cuando la planta se agota, no tiene muchas reservas para brotar en la próxima cosecha. Si la planta no tiene energía, producirá pocos frutos y frutos pequeños”, afirmó Sezerino.
Caldo de cultivo para las enfermedades
Las altas temperaturas y la humedad favorecen la aparición de enfermedades. Sezerino señaló que las variedades susceptibles exhiben una caída temprana de las hojas, mientras que las variedades resistentes mantienen sus hojas por más tiempo. “Las altas temperaturas y la alta humedad son un caldo de cultivo para las enfermedades. Hemos visto huertos, especialmente de manzanos, con caída de hojas desde febrero. Está defoliación temprana impide que las plantas realicen la fotosíntesis y acumulen reservas, provocando problemas de brotación en la siguiente cosecha”, agregó.
Para mitigar estos efectos, los agricultores están utilizando productos que promueven la caída de las hojas y controlan las temperaturas. Sezerino dijo que están aplicando algunos productos. “Necesitamos controlar el frío en invierno. Los meteorólogos de EPAGRI dicen que el invierno probablemente tendrá temperaturas superiores a la media, con masas de aire polar y heladas aisladas, por lo que la expectativa es que vuelva a ser un mal invierno para la fruticultura. Después de controlar el invierno, los agricultores también rompen el letargo de las plantas aplicando productos que fomentan una brotación más regular”, concluyó.
Hay que destacar que la cosecha de manzanas de Brasil se ubicará en esta temporada en torno a las 800.000 toneladas, cifra que representa una caída del orden del 25% en relación al año pasado y sería la de menor volumen de las dos últimas décadas. Tal como había anticipado tiempo atrás +P, las mermas fueron producto, en parte, de las fuertes lluvias primaverales que terminaron por afectar la producción.
Fuente: Simfruit.