El comportamiento del mercado refleja un punto de inflexión respecto de los últimos años. Tras tocar un piso de apenas 23.500 toneladas importadas en el primer semestre de 2021, Brasil inició un proceso de crecimiento sostenido de sus compras externas que culminó en un récord histórico durante 2024, cuando las importaciones alcanzaron aproximadamente 93.000 toneladas en la primera mitad del año.
A partir de ese máximo comenzó una marcada desaceleración que hoy encuentra al mercado brasileño con niveles mucho más moderados de importación. El contraste con el escenario observado entre 2024 y 2025 es significativo y responde, principalmente, a la recuperación de la producción doméstica.
De la escasez a la recuperación
Las campañas 2024 y 2025 estuvieron condicionadas por importantes pérdidas productivas ocasionadas por factores climáticos. La menor cosecha redujo tanto la disponibilidad de fruta destinada al mercado interno como los volúmenes exportables, obligando a Brasil a incrementar considerablemente las importaciones para sostener el abastecimiento de los consumidores.
Ese contexto derivó en un importante crecimiento de las compras externas y en un déficit comercial más pronunciado para el sector frutícola. La necesidad de cubrir la demanda interna convirtió a Brasil en uno de los mercados más dinámicos para los exportadores internacionales de manzanas.
La situación cambió de manera considerable durante la presente campaña. Las mejores condiciones climáticas permitieron una recuperación de los montes frutales y una mayor disponibilidad de fruta de calidad comercial. Como consecuencia, los productores brasileños lograron restablecer los niveles de producción, abasteciendo con mayor comodidad el mercado doméstico y recuperando también capacidad exportadora.
Según estimaciones de organismos privados del vecino país, la producción brasileña de manzanas alcanzará cerca de un millón de toneladas durante la campaña 2026. Esto representa un incremento cercano al 15% respecto de la campaña anterior y alrededor de un 20% en comparación con la producción registrada en 2024, cuando las condiciones climáticas habían afectado severamente el rendimiento de los principales polos productivos.
Este crecimiento explica buena parte de la reducción observada en las importaciones durante los primeros seis meses del año y anticipa un escenario más equilibrado para el resto de la campaña.
Chile continúa liderando las ventas
A pesar del descenso general de las importaciones, la estructura de proveedores prácticamente no se modificó. Chile continúa siendo el principal abastecedor del mercado brasileño, con envíos que superaron las 23.800 toneladas durante el primer semestre de 2026.
Ese volumen representa aproximadamente el 41% del total de las importaciones brasileñas de manzanas, consolidando al país trasandino como el principal socio comercial del segmento.
En segundo lugar aparece Italia, con poco más de 20.600 toneladas, mientras que Argentina ocupa el tercer puesto con alrededor de 8.400 toneladas exportadas hacia Brasil durante el mismo período.
Aunque el liderazgo chileno se mantiene firme, el análisis de la evolución de los últimos años muestra algunos cambios relevantes en la participación relativa de cada proveedor.
Italia gana participación y Argentina pierde terreno relativo
La comparación con la estructura de importaciones registrada en 2017 revela una transformación gradual en la composición del mercado brasileño.
Italia logró incrementar su participación relativa dentro de las compras externas de Brasil, desplazando parte del espacio que anteriormente ocupaban tanto Chile como Argentina.
En el caso argentino, la pérdida de participación no implica necesariamente una reducción de los volúmenes exportados en términos absolutos, sino una menor incidencia dentro de un mercado que creció de forma importante durante la última década.
Algo similar ocurre con Chile. Si bien continúa liderando ampliamente las colocaciones, también cedió parte de su participación relativa frente al avance de la oferta italiana.
En términos absolutos, todos los principales proveedores incrementaron sus exportaciones hacia Brasil respecto de una década atrás. Mientras que durante el primer semestre de 2017 las importaciones brasileñas totalizaron aproximadamente 36.000 toneladas, en igual período de 2026 alcanzaron las 58.400 toneladas, lo que representa un crecimiento cercano al 60% en diez años.
Este comportamiento confirma que Brasil sigue consolidándose como uno de los mercados de mayor atractivo para los exportadores internacionales de manzanas, incluso en campañas donde la producción local muestra una importante recuperación.
Un mercado que sigue siendo estratégico
El tamaño del mercado brasileño y el elevado consumo interno continúan ofreciendo oportunidades para los países exportadores, especialmente durante los períodos en que disminuye la disponibilidad de fruta nacional.
Las oscilaciones de la producción doméstica generan cambios rápidos en la demanda de importaciones, convirtiendo a Brasil en un mercado particularmente sensible a las condiciones climáticas que afectan sus principales regiones productoras.
Por ese motivo, los exportadores siguen monitoreando de cerca la evolución de la oferta local, los niveles de stock almacenados y la calidad de la fruta disponible en cámaras frigoríficas.
Qué puede ocurrir en el segundo semestre
Las perspectivas para la segunda mitad del año indican, en principio, que la tendencia de menores importaciones podría mantenerse.
Las estadísticas muestran que tanto la producción de la presente campaña como los stocks almacenados evolucionan por encima de los niveles observados en temporadas anteriores. De mantenerse esta situación, Brasil tendría suficiente disponibilidad de fruta para abastecer gran parte de su demanda interna, reduciendo la necesidad de incrementar las compras externas.
Sin embargo, todavía existe un factor de incertidumbre relacionado con la calidad de la fruta almacenada.
Si los lotes conservados en cámaras frigoríficas presentan problemas de calidad o una menor aptitud comercial a medida que avance la temporada, el mercado podría volver a requerir mayores volúmenes de fruta importada, especialmente en los segmentos de mayor valor agregado y calidad premium.
Chile promociona todas las temporadas su oferta en el mercado de Brasil.
Por el contrario, si las existencias mantienen buenos estándares de conservación, las importaciones probablemente permanezcan en niveles similares a los registrados durante el primer semestre.
Europa también jugará un papel clave
Otro elemento que podría influir sobre el comportamiento del mercado brasileño será la evolución de la cosecha europea.
Italia, segundo proveedor de manzanas de Brasil, tendrá un rol determinante durante la segunda parte del año. Una cosecha abundante en ese país podría traducirse en una mayor disponibilidad exportable y en una oferta más competitiva para el mercado brasileño.
En cambio, si la producción europea enfrenta inconvenientes climáticos o registra menores rendimientos, la disponibilidad de fruta italiana podría reducirse, alterando el equilibrio comercial y abriendo oportunidades para otros proveedores internacionales.
Un escenario más equilibrado
El mercado brasileño de manzanas atraviesa, en definitiva, una etapa de normalización luego de varios años marcados por problemas productivos que dispararon las importaciones a niveles récord.
La recuperación de la cosecha nacional permitió reducir significativamente la dependencia del abastecimiento externo y restablecer el equilibrio entre la oferta y la demanda interna. No obstante, Brasil continúa siendo un destino estratégico para los exportadores de manzanas del mundo debido a la magnitud de su mercado y a la volatilidad que suele presentar su producción agrícola.
La evolución de los stocks almacenados, la calidad de la fruta disponible y el desempeño de la próxima cosecha europea serán los principales factores que definirán si esta tendencia de menores importaciones se consolida durante el segundo semestre o si el mercado vuelve a incrementar su demanda de fruta proveniente del exterior.
FUENTE: Comex Stat con aportes de Redacción +P.