Los precios, en líneas generales, se comportaron de forma positiva. Para los productores con plantaciones bien establecidas —especialmente aquellos con árboles de edad media a avanzada— los ingresos fueron satisfactorios. Sin embargo, no todos pudieron beneficiarse por igual. En las regiones del sur de Europa, donde la producción fue más baja de lo esperado, los rendimientos por hectárea no lograron compensar las inversiones, lo que dejó a varios agricultores en una situación compleja, sin poder aprovechar del todo los precios elevados del mercado.
A medida que la temporada avanzó hacia su fase final, emergió una cierta vacilación en el comportamiento del mercado. “Los precios se mantuvieron altos, y eso generó cierta desconfianza, sobre todo considerando la experiencia del año pasado y el descenso continuado del consumo per cápita en Europa”, señala Vernooij. Esta tendencia ha sido común en varios países europeos, lo cual revela una necesidad urgente de replantear estrategias para estimular el consumo.
A pesar de ese freno en la demanda, las existencias finales fueron razonables. “No muchas peras quedaron sin vender, y los precios se mantuvieron bastante aceptables. Algunos comerciantes que contaban con producto almacenado lograron incluso recuperar parte de las pérdidas de la campaña anterior”, destaca el portavoz de Urfruit.
Campaña para elevar el consumo de pera
Conscientes de los desafíos estructurales, en Urfruit hacen un llamado claro al conjunto del sector: aumentar el consumo es una prioridad ineludible. "Es alarmante ver cómo en Bélgica el consumo de peras ha descendido de 4 kg per cápita en 2014 a solo 1,8 kg en 2024. Esto debe motivarnos a todos a trabajar en la promoción, mejorar la experiencia del producto y apostar por la innovación pensando siempre en el consumidor final", advierte Vernooij.
Pera Madrid 17-03-25 conference
Los precios en góndola a principios de temporada se mostraron estables, pero luego mostraron una importante mejora.
A pesar de los obstáculos, el futuro cercano parece ofrecer un panorama más alentador. Las condiciones en los campos son prometedoras y los árboles presentan un buen cuajado de frutos. De hecho, en algunas parcelas ya se están realizando labores de aclareo para asegurar la calidad de la producción. La fruta, según Urfruit, muestra buen estado sanitario y un desarrollo vigoroso.
La empresa prevé iniciar la nueva campaña con la variedad Corina (una variante de la Conference que se cosecha antes) en la semana 31. “Llegaremos a un mercado prácticamente vacío, una situación muy diferente a la del año pasado. Esto nos brinda una gran oportunidad. Estamos entusiasmados con el arranque de la nueva temporada”, concluye Vernooij.
El caso de Urfruit es un reflejo de la resiliencia de un sector que, pese a las adversidades climáticas y la reducción del consumo, continúa reinventándose y buscando nuevas formas de conectar con el consumidor europeo. Con una visión estratégica que combina colaboración, calidad e innovación, la esperanza de una mejor campaña 2025/2026 ya comienza a germinar entre los árboles de pera del continente.
Fuente: Fresh Plaza con aportes de Redacción +P.