El fortalecimiento de los lazos comerciales entre Chile y China no es un fenómeno reciente. Ambos países establecieron relaciones diplomáticas en 1970 y, desde entonces, han mantenido una cooperación constante. Un hito importante se produjo cuando Chile se convirtió en el primer país latinoamericano en firmar un tratado de libre comercio con China, lo que ha facilitado un flujo creciente de bienes, servicios e inversiones.
Actualmente, Chile se posiciona como el tercer socio comercial más relevante de China en América Latina, mientras que China es el principal socio comercial de Chile a nivel global. Esta relación ha sido altamente beneficiosa para la economía chilena, especialmente en sectores como la agricultura, la minería y los productos del mar, todos con alta demanda en el mercado asiático.
El dinamismo del comercio bilateral se refleja también en su crecimiento a largo plazo. En 2006, el intercambio comercial entre ambas naciones sumaba 70.850 millones de yuanes. Para 2024, esa cifra se ha multiplicado más de seis veces, alcanzando los 437.950 millones de yuanes, con una tasa de crecimiento anual promedio del 11,2 %. Este ritmo sostenido de expansión comercial pone de relieve la complementariedad económica entre Chile y China, y augura un futuro de cooperación aún más estrecha en áreas como innovación, energía limpia y tecnología agrícola.
En suma, la relación económica entre Chile y China continúa consolidándose como una de las más sólidas y estratégicas del panorama internacional, con las cerezas chilenas como símbolo del éxito de esta fructífera alianza.
Fuente: Frutas de Chile.