China ajusta el mercado de cerezas mientras se acerca el Año Nuevo Chino
Los precios de las cerezas chilenas caen en el mercado de China en plena temporada alta, en un contexto de menor demanda y cautela comercial.
El mercado de China para las cerezas chilenas atraviesa un período de marcada volatilidad en uno de los momentos más relevantes del calendario comercial. A pesar de encontrarse en plena temporada alta de ventas, los precios han registrado descensos significativos en las últimas semanas, reflejando una combinación de menor demanda coyuntural, estrategias comerciales cautelosas y expectativas puestas en el próximo Año Nuevo Chino, la festividad más importante para el consumo de fruta importada en el país asiático.
Según explicó Lyons Lee, representante de Guizhou Shouyang Agricultural Products Co., Ltd., el mercado experimentó una leve recuperación en la semana posterior al Año Nuevo occidental. Esta mejora se debió principalmente a una reducción temporal de las llegadas, a la previsión de una demanda más activa y a la recompra de fruta por parte de comerciantes que retomaron operaciones tras las festividades. Esta combinación redujo momentáneamente la oferta disponible en el mercado al contado, generando un repunte puntual de los precios.
No obstante, dicha recuperación fue breve. Durante la semana pasada, tanto los precios como la demanda han vuelto a debilitarse, evidenciando un mercado que aún no encuentra un equilibrio claro. “La demanda se ha ralentizado nuevamente y los precios han retomado su tendencia a la baja”, afirmó Lee.
Caída de precios y estrategias comerciales presionan el mercado
La baja de precios ha sido particularmente notoria en los formatos más comunes. De acuerdo con Lee, el envase Lapins de 2,5 kg × 2 (dos en uno) ha registrado una caída aproximada del 15 % respecto de la semana anterior. En los mercados mayoristas, los precios de apertura se sitúan en torno a los ¥190 por caja (unos US$27) para la especificación 2J y ¥240 por caja (alrededor de US$34) para 3J, niveles considerados los más bajos para este período en los últimos años.
Entre los factores que explican este escenario destaca la disminución gradual de la demanda tras el Día de Año Nuevo, sumada al hecho de que el Año Nuevo Chino se celebrará más tarde este año, aún a casi un mes de distancia. Esta mayor separación entre festividades ha generado una demanda contenida y prudente por parte de los compradores. Además, aunque la producción real de cerezas chilenas ha resultado menor de lo esperado, las llegadas actuales siguen siendo suficientes para cubrir el consumo del momento.
Otro elemento clave es la estrategia adoptada por muchos comerciantes. Ante la expectativa de un posible repunte de precios más cerca de la festividad, varios actores del mercado han optado por retener fruta de alta calidad para venderla posteriormente. En paralelo, priorizan la comercialización de cerezas de menor calidad o con menor vida útil, lo que aumenta la presión bajista sobre los precios actuales.
Expectativas para el Año Nuevo Chino
Mirando hacia adelante, el mercado podría mostrar señales de recuperación en las próximas semanas. “Según nuestra experiencia, las dos semanas previas al Año Nuevo Chino suelen ser el período de mayor demanda”, señaló Lyons Lee. En ese contexto, se espera que el mercado comience a recuperarse gradualmente a partir del 19 de enero, alcanzando su punto máximo de consumo a comienzos de febrero. Sin embargo, el especialista advirtió que el entorno general del consumo en China este año es incierto, por lo que la evolución real de la demanda deberá observarse con cautela.
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La caída de precios, la menor producción y la retención de fruta de alta calidad reflejan un mercado a la espera de señales claras de consumo.
En cuanto a la oferta, las variedades Santina y Lapins se encuentran acercándose al final de su temporada, mientras que la Regina ha comenzado a arribar de forma anticipada. La calidad de los lotes tardíos de Santina es irregular, mientras que Lapins mantiene un buen estándar general, aunque con volúmenes significativamente menores, lo que la convierte en la variedad de menor producción esta temporada. La producción de Regina también ha disminuido y algunos lotes presentan una calidad inferior a la registrada el año pasado.
En términos generales, no se observan problemas graves de calidad, aunque el stock de fruta premium es limitado y una parte importante de la oferta presenta pequeños defectos superficiales. Considerando la relación entre precio y calidad, Lapins continúa siendo la variedad más demandada, pese a su oferta restringida.
Respecto a los formatos de embalaje, se observa un cambio en las preferencias del mercado. Este año, los compradores muestran mayor interés por cajas grandes de 5 kg, consideradas más rentables, aunque su disponibilidad es limitada y la diferencia de precio frente a los formatos tradicionales es actualmente mínima.
Finalmente, de cara al período previo al Año Nuevo Chino, se espera una reducción significativa de las entregas, lo que podría impulsar los precios si la demanda se intensifica. No obstante, el impacto final dependerá del nivel de inventarios de cada comerciante y de la calidad de la fruta disponible, factores que podrían moderar eventuales alzas incluso en un escenario de fuerte consumo festivo.