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El avance genético que impulsa carozos más dulces, firmes y productivos

La mejora genética se consolida como una herramienta clave para ofrecer carozos premium con mayor dulzor, textura y vida postcosecha.

El mejoramiento genético continúa siendo una de las principales palancas de competitividad para la fruticultura moderna, especialmente en un contexto donde los mercados internacionales demandan fruta de alta calidad, buen sabor y mayor vida postcosecha. En ese escenario, el programa español de mejoramiento genético VIF ha logrado consolidarse como una alternativa de alto valor para la producción de nectarinos y duraznos, gracias al desarrollo de variedades que combinan altos niveles de productividad con atributos organolépticos superiores.

El programa VIF se ha enfocado en generar carozos “premium”, capaces de responder tanto a las exigencias de los consumidores como a las necesidades logísticas de la exportación. Sus selecciones destacan por elevados grados Brix, excelente firmeza, textura atractiva y un desempeño sobresaliente en postcosecha, factores clave para mantener la calidad de la fruta durante largos períodos de almacenamiento y transporte.

Variedades comerciales con resultados consolidados

Dentro de las variedades que ya se encuentran disponibles a nivel comercial, sobresalen Melox 26 y Netix 30, ambas con resultados consistentes en productividad, calidad y comportamiento en frío, lo que las posiciona como opciones atractivas para los productores que buscan diferenciarse en los mercados de destino.

Melox 26 es un durazno de pulpa blanca que se caracteriza por su alta productividad y uniformidad de calibres, principalmente en la serie 40-50, un aspecto muy valorado comercialmente. Presenta un atractivo color de cubrimiento rosado, que mejora su apariencia visual, y un sabor equilibrado que, junto a su crocancia, entrega una sensación de frescura al momento del consumo. Uno de sus principales atributos es su sólida postcosecha: ha demostrado de manera consistente un excelente comportamiento incluso tras 40 días de guarda en cámara a 0 °C, más 3 días a temperatura ambiente, manteniendo firmeza y calidad.

Por su parte, Netix 30 corresponde a un nectarino de pulpa amarilla, con un intenso y atractivo color rojo púrpura. Esta variedad ha mostrado altos niveles de productividad, alcanzando rendimientos cercanos a las 50 toneladas por hectárea, lo que la convierte en una alternativa altamente rentable. Evaluaciones realizadas en temporadas anteriores confirman su destacado desempeño en postcosecha, llegando sin inconvenientes a 36 días de guarda en frío, más 3 días a temperatura ambiente, conservando su calidad y condición.

Nuevas selecciones y un modelo comercial más accesible

Además de estas variedades comerciales, el programa VIF continúa avanzando con nuevas selecciones que han mostrado un alto potencial en términos de productividad, calidad de fruta y adaptación a distintas condiciones productivas. Entre ellas se encuentra el nectarino VIF 1 31NB, que ha destacado por su uniformidad de calibre y un sobresaliente sabor, con un perfil organoléptico muy atractivo y altos niveles de °Brix.

carozo nectarina netix 3

Netix 30. Productividad, sabor y postcosecha se combinan en nuevas selecciones pensadas para maximizar el retorno del productor.

Otra selección promisoria es el nectarino de pulpa blanca 27-34NB-15, que presenta un 100% de cubrimiento rojo púrpura, grados Brix entre 14 y 16 y una acidez media, lo que resulta en una fruta muy agradable al consumo y con alto potencial comercial. Asimismo, el nectarino 29-45NB, también de pulpa blanca, se distingue por su elevada firmeza. Incluso dos semanas después de la cosecha, la fruta se mantiene firme en la planta y con buen sabor, evidenciando su buena adaptación, potencial productivo y un favorable comportamiento en postcosecha.

En paralelo al desarrollo genético, el programa VIF ha ajustado su modelo de royalty con el objetivo de facilitar la adopción de estas variedades por parte de los productores. El esquema contempla un único pago por hectárea plantada durante los primeros tres años desde la plantación, simplificando la estructura de costos. A esto se suma una rebaja especial dispuesta por ANA Chile® para las primeras 12 hectáreas que se planten en el país.

Desde la organización invitan a los productores interesados a sumarse a esta propuesta a través de los viveros licenciados Viveros El Tambo y Univiveros, los cuales cuentan con la autorización para multiplicar y comercializar las variedades VIF. Con una clara orientación hacia la calidad, el sabor y la postcosecha, el programa español VIF se perfila como una alternativa estratégica para fortalecer la oferta de carozos premium y responder a los desafíos actuales de la fruticultura de exportación.

Fuente: ANA Chile®, Frutas de Chile y aportes de Redacción +P.