Por su parte, el consumo de hortalizas frescas también cayó en 2022 respecto a 2021 en un 13,4%, situándose en 2.322 millones de kilos y 50,2 kilos por persona y año. El valor de la categoría también se sitúa en negativo, con un 4,9% menos, totalizando 4.945 millones de euros. Con respecto a 2019, la demanda de hortalizas en los hogares ha bajado un 11,6%.
En cuanto a la papa, incluía fresca, congelada y procesada, el volumen consumido en los hogares durante 2022 mostró una contracción del 9,7% respecto a 2021 totalizando 1.222 millones de kilos y 26,4 kilos por persona y año. En valor la tendencia es la opuesta, creció un 1,6% totalizando 1.333 millones de euros. Respecto a 2019, antes de la pandemia, el consumo de patata en los hogares ha retrocedido un 4,1%.
Considerando exclusivamente la papa fresca, que representa la mayor proporción de los kilos comprados en el hogar en esta categoría (el 69,4% del volumen), el consumo en los hogares se redujo en 2022 un 10,7%.
Para la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas (FEPEX), los datos de consumo de frutas en los hogares de 2022 muestran que la apuesta por la demanda de frutas y hortalizas frescas que se hizo en los hogares durante los confinamientos de 2020 consecuencia de la COVID, no se ha mantenido en el tiempo, volviendo a la tendencia decreciente o de estancamiento de la demanda de la mayoría de las frutas y hortalizas de los años anteriores a la pandemia. El incremento del precio medio del último año tampoco explica completamente el retroceso, que se lleva produciendo al menos desde 2018, según el Informe de Consumo Alimentario de España en 2022.
Fuente: Fepex.es