En valores absolutos, alrededor de 12.000 toneladas menos de manzana fueron enviadas al mercado interno en lo que va del año, al relacionarlo con la temporada anterior; y unas 36.000 toneladas menos al comparar la estadística con el año 2020.
“Quedó demostrado que la mayor cosecha de manzanas que tuvimos este año, no se pudo aprovechar para vender en fresco. Los problemas del clima que sufrimos durante la primavera y el verano, terminaron de afectar sensiblemente la calidad del producto”, confió un operador del mercado al ser consultado por +P.
Hay que recordar que, para la presente temporada se esperaba una cosecha superior a la del año anterior del orden del 25/30%. Ese volumen que, en teoría, estaba en la planta, fue afectado en calidad por las heladas primaverales, las tormentas de granizo y el excesivo calor en los meses de verano.
“Fue una temporada atípica. Las expectativas eran otras, pero los pronósticos no se dieron. Los daños generados por el clima fueron mucho más importantes de los que esperábamos”, confió la fuente consultada.
En relación a los precios que se registran en el mercado interno, se mantiene la tendencia histórica: la buena calidad, se paga bien; sobre aquella fruta de calidad regular o baja, los retornos son menores.
Peras, un escenario distinto
Las colocaciones de peras en el mercado interno en estos primeros siete meses del año, alcanzaron las 89.400 toneladas. La cifra refleja una crecimiento del orden del 15% respecto del mismo período de la pasada temporada y todo un récord en el último quinquenio.
“Los valores que se están obteniendo en góndola por la pera siguen siendo muy bajos, salvo alguna excepciones. La mayor cantidad de fruta que se está orientando a este mercado tiene como argumento, fundamentalmente, salvar los costos de empaque de una fruta que no tiene salida para el mercado externo”, aseguró el ejecutivo que conversó con +P. Las cotizaciones que se observan en las góndola locales dan cuenta de lo mencionado.