El impacto climático preocupa al sector
Uno de los principales temas analizados fue el efecto que podría tener la llegada de El Niño en la zona central del país. Según explicó Álvaro Sepúlveda, investigador del Centro de Pomáceas de la Universidad de Talca, la agricultura regional se enfrenta a un escenario especialmente sensible debido a las características mediterráneas del clima local.
“Nuestra zona de clima mediterráneo es muy sensible. El Fenómeno El Niño traería eventos extremos con menores precipitaciones generales, pero con veranos marcados por intensas olas de calor e invierno con menor disponibilidad de frío, lo cual es fundamental para el correcto ciclo de los frutales”, señaló el especialista.
La disminución de horas de frío durante el invierno y el aumento de las temperaturas estivales representan una amenaza directa para la productividad y calidad de la fruta. Los expertos coinciden en que estos factores pueden alterar procesos fisiológicos esenciales para los manzanos, afectando tanto el rendimiento como las características comerciales del producto final.
Desde el sector productivo, las preocupaciones son evidentes. Eduardo Torres Zúñiga, representante de la empresa Unifrutti, advirtió que las olas de calor ya están generando pérdidas importantes en los huertos.
“Las consecuencias del cambio climático ya están afectando con altas temperaturas que generan el quemado de la fruta. Perder la manzana en el huerto o perderla después en la caja por problemas que se gatillan en la postcosecha es limitante para la rentabilidad del negocio”, afirmó.
El denominado “golpe de sol” o quemado de la fruta se ha transformado en uno de los principales desafíos para los productores, ya que reduce la calidad comercial de las manzanas y afecta su capacidad de exportación hacia mercados internacionales cada vez más exigentes.
Tecnología e innovación para enfrentar el desafío
Frente a este escenario, la industria está apostando por la innovación tecnológica y genética como herramientas clave para la adaptación. En la Pomaexpo se presentaron diversas alternativas orientadas a reducir el impacto de las altas temperaturas sobre los cultivos.
Entre ellas destacan las mallas de sombreo, que disminuyen la exposición directa al sol, y los sistemas de microaspersión, capaces de reducir la temperatura de las plantas mientras optimizan el uso del recurso hídrico. Estas tecnologías están siendo cada vez más utilizadas en los huertos modernos como una forma de enfrentar los efectos del calentamiento global.
Sin embargo, los especialistas coinciden en que la solución de largo plazo pasa por el desarrollo de nuevas variedades más adaptadas a condiciones climáticas extremas. En este sentido, Andrés Valdivieso, gerente comercial de ANA Chile, destacó el papel de la innovación genética.
manzana Talca 3
Ante un escenario marcado por temperaturas extremas y menor disponibilidad de frío invernal, la industria de la manzana acelera su adaptación para proteger la producción y las exportaciones.
“Ofrecemos genotipos que se van adaptando cada vez más al cambio climático y a zonas cálidas. Uno de los mayores desafíos para la manzana hoy es la toma de color bajo estrés térmico, y estas nuevas generaciones de variedades entregan mejores alternativas productivas”, explicó.
A esta estrategia se suma la búsqueda de combinaciones más eficientes entre portainjertos y manejos agronómicos. Eduardo Holzapfel, representante de Copefrut, destacó la importancia del trabajo colaborativo entre el mundo académico y el sector privado para desarrollar soluciones concretas.
Según indicó, las investigaciones conjuntas buscan identificar materiales vegetales y prácticas nutricionales capaces de mejorar la tolerancia de los árboles a la radiación solar y a las condiciones climáticas actuales.
Nuevo liderazgo para el Centro de Pomáceas
Además de los aspectos técnicos, el evento tuvo un importante componente institucional. En la ocasión se oficializó el nombramiento del académico Gustavo Lobos como nuevo director del Centro de Pomáceas de la Universidad de Talca, una de las entidades de investigación más relevantes para el desarrollo frutícola nacional.
El nuevo director destacó la responsabilidad que implica asumir el liderazgo de una unidad estratégica para el sector agrícola y reafirmó el compromiso del centro con la generación de conocimiento científico que contribuya a enfrentar los desafíos productivos del futuro.
La XIII Pomaexpo concluyó con una exhibición de frutas y la presentación de nuevas variedades desarrolladas por ANA Chile. Los asistentes valoraron especialmente la continuidad de este espacio de encuentro, que tras 13 años se ha consolidado como una instancia fundamental para la transferencia tecnológica y la actualización de conocimientos en el cultivo de manzanos.
En un contexto marcado por el avance del cambio climático, la actividad dejó en evidencia que la adaptación ya no es una opción, sino una necesidad para asegurar la sostenibilidad y competitividad de la industria de la manzana en Chile.
FUENTE: Universidad de Talca con aportes de Redacción +P.